Los casos más "rebeldes" de migraña se pueden tratar con toxina botulínica

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Publicado 12/09/2017 12:37:46CET

MADRID, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

El tratamiento de migraña se basa en utilizar fármacos antiinflamatorios no esteroideos o triptanes, pero en casos "rebeldes", que presentan crisis frecuentes, una opción es el tratamiento con toxina botulínica", ha señalado Joaquín Ojeda, neurólogo del Hospital Vithas Nuestra Señora de América, de Madrid.

Esto se debe a que hay "numerosos estudios recientes que avalan sus efectos positivos para la migraña crónica, ya que reduce la duración de la cefalea y además la previene", ha señalado el experto con motivo del Día Internacional de Acción Contra la Migraña, que se celebra este martes.

De esta forma, lo habitual es que las infiltraciones de toxina botulínica se apliquen con una frecuencia de entre tres y seis meses, pues los pacientes muestran un buen nivel de tolerancia y apenas presentan efectos secundarios.

La causa de la aparición de migraña radica en "la activación de un mecanismo encefálico que conduce a la liberación de sustancias inflamatorias y causantes de dolor alrededor de los nervios y vasos sanguíneos de la cabeza". Por ello, en muchos casos los ataques aparecen acompañados de náuseas, vómitos y fotofobia.

Al margen de los tratamientos farmacológicos, existen una serie de recomendaciones que pueden contribuir a la mejora del paciente, como seguir una dieta saludable, intentando evitar el consumo de alcohol y cafeína. Así como, practicar ejercicio físico aeróbico, intentar mantener unos horarios regulares respecto a comidas y sueño, y minimizar el estrés.

Por otro lado, actualmente se encuentra en fase de investigación un tratamiento centrado en el uso de anticuerpos monoclonales para reducir el péptido CGRP, una nueva opción para los pacientes que padecen migraña crónica.