ESTUDIO PUBLICADO EN 'JAMA INTERNAL MEDICINE'

Casi la mitad de los ciudadanos cree en alguna teoría de la conspiración médica

Actualizado 07/10/2014 0:28:06 CET

NUEVA YORK, 20 Mar. (Reuters/EP) -

Una encuesta de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos, ha demostrado que las teorías de la conspiración relacionadas con el ámbito médico pueden tener más aceptación de lo que se piensa, ya que casi la mitad (49%) de los ciudadanos podría llegar a creerse alguna.

Así se desprende de los resultados de una encuesta publicada en la revista 'JAMA Internal Medicine', en la que se preguntó a un total de 1.351 adultos por seis de las teorías conspirativas que actualmente circulan por la sociedad, para saber si las conocían y si les daban credibilidad o no.

En concreto, se pidió opinión sobre el rumor que dice que las autoridades sanitarias están impidiendo el acceso a muchos remedios naturales contra diversas enfermedades; que una agencia de espionaje de Estados Unidos contagió con VIH a muchos afroamericanos; o que el Gobierno sabe que hay una relación entre el uso de teléfonos móviles y el cáncer pero no hace nada al respecto.

De igual modo, también se preguntaba por la creencia de que el Gobierno es cómplice de que la mayoría de vacunas infantiles habituales pueden provocar autismo, que se están utilizando organismos genéticamente modificados para reducir la población mundial o que la fluoración del agua favorece que las empresas viertan sus sustancias químicas peligrosas para el medio ambiente.

Al comparar los datos vieron como algunas teorías de la conspiración tienen mucho más gancho que otras. Así, el bloqueo de los remedios naturales contaba con el triple de adeptos que la de la infección de VIH.

La teoría de los remedios naturales la secundaba el 37 por ciento de los encuestados, mientras que menos de un tercio de casos reconocía estar de acuerdo.

En cuanto a la teoría de que las vacunas infantiles provocan autismo y que el Gobierno lo sabe, el 69 por ciento había oído hablar de ello, el 20 por ciento estaba de acuerdo y sólo el 44 por ciento rechazaba esta opción.

La única teoría de la conspiración con la que más de la mitad de los encuestados no estaban de acuerdo era el que una agencia de inteligencia fuera la causante de infectar a un gran número de afroamericanos con VIH.

SON MÁS "FÁCILES" DE DIGERIR QUE UNA INFORMACIÓN CIENTÍFICA

"Normalmente estas teorías son más fáciles de entender que una información científica compleja", según ha reconocido Eric Oliver, autor del estudio, que también apunta que las personas que creen en estas ideas conspirativas pueden presentar diferencias a la hora de cuidarse su salud.

Por ejemplo, han apuntado, mientras que el 13 por ciento de las personas que rechazaba estas creencias utilizaba suplementos naturales, el porcentaje subía hasta el 35 por ciento entre quienes se creían tres o más teorías, que usaban el triple de estos productos a la semana.

En estos casos, reconocen Oliver y su equipo, las personas que creen en conspiraciones suelen ser más propensas a optar por la medicina alternativa en lugar de la tradicional, una relación que debe ser percibida por los médicos a la hora de hacer un seguimiento de la medicación prescrita.

"Es importante aumentar la información sobre la salud y la ciencia, sobre todo porque las personas con menos niveles educativos son más fáciles de convencer para que rehuyan de un pensamiento más científico", ha avisado este experto.

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