El cáncer de pulmón más común puede ser tratado con una terapia oncológica disponible para otros cánceres

Cáncer de pulmón
ATS - Archivo
Publicado 21/06/2018 17:33:53CET

   MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad de Glasgow (Reino Unido) han descubierto que un tratamiento comúnmente utilizado contra diferentes tipos de cáncer es capaz de bloquear el crecimiento en un tumor de pulmón que actualmente no tiene un tratamiento específico.

   El trabajo, publicado en la revista 'Science Translational Medicine', abre la posibilidad de tratar a un gran número de pacientes. Se trata de un inhibidor de EGFR de segunda generación (un fármaco que ralentiza o detiene el crecimiento celular), si se usa en combinación con terapias adicionales.

   En conjunto, los cánceres de pulmón matan cada año a 1,5 millones de personas en todo el mundo, siendo el adenocarcinoma el subtipo más común y en el que precisamente los investigadores se han centrado. Y es que, un tercio de ellos tienen un gen mutante llamado KRAS, el cual, a juicio de los expertos, requiere la actividad de cualquiera de los cuatro receptores de factor de crecimiento EGFR/ERBB para impulsar la proliferación celular.

   Actualmente, no hay medicamentos inhibidores de KRAS disponibles para el tratamiento de estos cánceres y los medicamentos de EGFR de primera generación no han demostrado ningún beneficio para esta forma de cáncer. Sin embargo, los científicos de este estudio han detectado que, a diferencia de los inhibidores de EGFR de primera generación, un inhibidor de EGFR de segunda generación particular (un inhibidor multi-ERBB) es capaz de bloquear la proliferación de células de cáncer de pulmón mutantes de KRAS en estudios de laboratorio, impidiendo así la formación de cánceres de pulmón impulsados por KRAS en ratones.

   "Hay una necesidad urgente de desarrollar estrategias alternativas de tratamiento más eficaz contra el gen KRAS, por lo que este es un avance prometedor que esperamos que pueda beneficiar a los pacientes pronto. El inhibidor que estudiamos ayudó a sensibilizar a los tumores y aportó beneficio terapéutico cuando se usó en combinación con otro medicamento contra el cáncer llamado trametinib, lo que resulta en una clara extensión de la esperanza de vida", ha explicado el autor principal, Daniel Murphy.

   Sin embargo, los efectos secundarios no deseados de estos fármacos en tejidos normales siguen siendo un problema, si bien los expertos creen que las nuevas estrategias para limitar el suministro de estos medicamentos al sitio del tumor podrían reducir tales efectos secundarios y mejorar en gran medida la utilidad de esta clase de productos terapéuticos.