Son solo dos consejos

Así reduces el riesgo de ictus

Cerebro
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Publicado 19/02/2016 7:22:33CET

   MADRID, 19 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Dormir entre siete y ocho horas cada noche y practicar ejercicio entre 30 y 60 minutos de tres a seis veces por semana son conductas saludables que pueden reducir en gran medida el riesgo de ictus en los adultos, según concluye un estudio presentado en la Conferencia Internacional sobre el Ictus 2016, organizada por la Asociación Americana del Ictus.

   Los investigadores utilizaron un análisis computarizado de salud, estilo de vida, datos demográficos y otros factores entre 288.888 adultos (77 por ciento de blancos y casi la mitad de 45 años y más) que participaron en una encuesta de 2004 a 2013. El análisis examinó las duraciones del sueño y la actividad física, como caminar, nadar, andar en bicicleta, jardinería y otros impactaban en el riesgo de ictus.

   De esta manera, hallaron que los que dormían de siete a ocho horas por la noche presentaban un 25 por ciento menos de probabilidades de sufrir un derrame cerebral. Quienes dormían más de ocho horas por noche registraban un 146 por ciento más de probabilidades de haber sufrido un derrame cerebral, mientras que quienes dormían menos de siete horas por noche tenían un 22 por ciento más probabilidades de haber tenido un accidente cerebrovascular.

   En resumen, la investigación, realizada por expertos estadounidenses, reveló que dormir el promedio de horas de sueño (7-8 horas) y la práctica de actividad vigorosa pausadamente (30-60 minutos) de tres a seis veces por semana disminuyó significativamente el riesgo de accidente cerebrovascular.

   Los ataques al corazón y los accidentes cerebrovasculares suelen ser fenómenos agudos que se deben sobre todo a obstrucciones que impiden que la sangre fluya hacia el corazón o el cerebro. Las causas más importantes de cardiopatía y accidentes cerebrovasculares son una dieta poco saludable, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol.

   El síntoma más común del accidente cerebrovascular es la pérdida súbita, generalmente unilateral, de fuerza muscular en los brazos, piernas o cara. Otros síntomas consisten en: la aparición súbita, generalmente unilateral, de entumecimiento en la cara, piernas o brazos; confusión, dificultad para hablar o comprender lo que se dice; problemas visuales en uno o ambos ojos; dificultad para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o coordinación; dolor de cabeza intenso de causa desconocida; y debilidad o pérdida de conciencia.

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