Mosquitos, avispas, garrapatas, arañas, pulgas...

¿Cómo aliviar una picadura? Reconocer cuándo es grave

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GETTY/STEVE WILSON
Actualizado 20/08/2017 11:51:24 CET

   MADRID, 20 Ago. (EDIZIONES) -

   Las picaduras son frecuentes en verano pero, aunque son bastante molestas, no suelen producir problemas de salud importantes. La mayoría de las lesiones se pueden tratar en casa fácilmente, pero es importante reconocer una reacción alérgica o anafilaxia, y signos de infección para saber cúando hay que solicitar atención médica.

   Si la reacción fuera grave, con síntomas como enrojecimiento o ronchas por todo el cuerpo, alteraciones de la respiración, hinchazón en cara labios o lengua, sensación de dificultad al tragar, nauseas, vómitos, escalofríos, dolores o espasmos o calambres musculares, se pone morado, debilidad, fiebre, es urgente consultar, advierte la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP).

   En una entrevista con Infosalus, el doctor Javier Perfecto, del centro de salud Universitas (Zaragoza), duda de la eficacia de algunos repelentes que se venden en los supermercados y aconseja siempre la compra de estos en farmacias. En cuanto a prevenir la picadura, el médico de familia subraya que, si se vive cerca de un río o de una zona pantanosa, los insectos están asegurados, por lo que conviene ser más cauto de lo normal. También avisa de que hay pieles más susceptibles de ser picadas, como las blancas o más finas.

   "Si el habón aumenta hay que recurrir a corticoides y a algún medicamento. Hielo en el habón también ayuda a bajar la inflamación. Si es posible, hay que quitarse el aguijón, aunque pocas veces es posible. Si hay reacción alérgica, los síntomas que tienen lugar son que los habones se extienden rápidamente, o bien en el cuello puede haber afectación de garganta o de laringe, una reacción anafiláctica al insecto que haya picado, y en casos extremos puede provocar insuficiencia respiratoria. Así que habrá que acudir a urgencias", explica el especialista.

QUÉ HACER ANTE UNA PICADURA

   En este sentido, el experto incide en la necesidad de prevenir la picadura, más que en el hecho de ser tratada. Por ello, aconseja:

   -En general hay que hacer poca cosa, lavar la picadura con agua fresca y jabón.

   - Utilizar repelentes aplicados sobre la piel evitando el contacto con las mucosas (como ojos, labios).

   -No suele ser necesario ningún tratamiento y puede aplicarse frío local para rebajar el picor o la inflamación del habón que se produce.

   -Sólo en casos de picaduras con gran reacción inflamatoria pueden ser valorados por su médico de cabecera.

   -En ocasiones se puede paliar el picor con antihistamínicos o reducir la reacción con algún corticoide tópico.

   - Si se tienen muchas picaduras, el picor es muy intenso o si se está muy molesto, se puede aplicar una solución de calamina o amoniaco con una barrita, de venta en farmacias; hay que recordar que no se pueden aplicar en las mucosas (boca, ojos, dentro de la nariz).

DIFERENCIA LAS PICADURAS

   Además, desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) llaman la atención sobre el hecho de que las reacciones en algunas personas son más intensas, ya sea en el lugar de la picadura, con grandes habones y vesículas, o de forma generalizada, con ronchas y habones por todo el cuerpo (urticaria), dificultad respiratoria o un colapso circulatorio, que puede poner en peligro la vida. "Las avispas y las abejas son las que producen reacciones graves con más frecuencia, aunque hay que tener en cuenta que son poco habituales en los niños", apostilla.

   Por otro lado, advierte de que no es lo mismo que pique un mosquito, que una araña, una garrapata o una avispa:

·Mosquitos: Suelen provocar habones, más raramente ampollas, que pican.

   ·Avispas y abejas: En este caso el habón duele. Pasadas unas horas después de la picadura el habón suele ir disminuyendo. En algunas personas, la picadura sigue aumentando de tamaño lentamente durante varias horas. Una diferencia entre avispas y abejas es que la primera no deja el aguijón clavado.

   ·Garrapata: Suele quedarse adherida a la piel y se va hinchando según chupa la sangre del huésped. Otras veces, la picadura pasa desapercibida y unos días después se aprecia una costra negra.

   ·Arañas y escorpiones: Las arañas producen una mancha roja en la piel con dos puntos centrales mientras que los escorpiones solo uno, que puede doler. Las especies que existen en España son poco peligrosas.

   ·Chinches y pulgas: Ambos producen varias picaduras y ronchas agrupadas sobre una zona del cuerpo. El picor es inmediato.

   En este contexto recomienda que, si lo que ha picado es una abeja, y el aguijón ha quedado clavado en la piel, es conveniente extraerlo con unas pinzas lo más pronto posible, para frenar la entrada del veneno en el cuerpo. Se puede intentar si está accesible y se ve fácil. No es recomendable hurgar mucho en la zona, porque además de poder aumentar la inoculación del veneno, se puede producir una infección.

   Las reacciones graves provocadas por avispas y abejas suelen comenzar con picor en los ojos, las palmas y las plantas, además de enrojecimiento generalizado del cuerpo. En pocos minutos se puede añadir dificultad para respirar, malestar general, con palidez y piel fría, náuseas y vómitos. Siempre se debe consultar con urgencia cuando aparezcan reacciones generalizadas en la piel tras picaduras.

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