El alcohol se mantiene, con un 50%, como la sustancia por la que más mujeres demandan tratamiento por adicciones

Consumo de alcohol en mujeres
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Publicado 10/05/2018 14:37:00CET

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Un 50 por ciento de las mujeres que demandan tratamiento por adicciones lo hacen por el consumo de alcohol, un porcentaje que se mantiene estable, frente al 35 por ciento de los hombres, tal y como se desprende del informe de 2017 sobre las personas que inician tratamiento de Proyecto Hombre.

El informe aún no se ha publicado pero la directora de la Asociación Proyecto Hombre, Elena Presencio, ha adelantado este y otros datos sobre el perfil de la mujer que se trata por adicciones en la institución durante la presentación de las XX Jornadas de la misma, dedicadas a la intervención de las adicciones con una visión de género.

La mujer que acude a Proyecto Hombre, un 16% frente a un 84% de hombres, lo hace más tarde, puesto que tiene 40 años, mientras que ellos llegan con 38. En cuanto a las sustancias, puede destacarse que el patrón de consumo en las mujeres es de drogas legales, mientras que los hombres abusan de las ilegales. En este sentido, los hombres acuden por la cocaína principalmente: un 36 por ciento frente al 25 por ciento de mujeres.

La edad de inicio en el consumo también difiere. En el caso de las mujeres, es más tardía, pero se produce una "incorporación intensiva" de las mujeres en el caso de alcohol o tabaco, ha precisado el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Francisco de Asís Babín. Por otro lado, las mujeres presentan un nivel académico más bajo y dos de cada tres de ellas tienen un nivel inferior a secundaria.

En cuanto al estatus laboral, ellas cuentan con mayor desempleo, más trabajo doméstico y jornadas laborales más reducidas. Por ello, también son dependientes de ayudas no derivadas de la actividad laboral, como pueden ser amigos, familia o prestaciones del Estado. Las mujeres demandan más apoyo y asesoramiento en cuestiones de inserción laboral en un 31 por ciento de los casos, frente al 26 por ciento de los varones.

El informe también arroja que el 10 por ciento de las mujeres que acuden a Proyecto Hombre tienen hijos a su cargo, mientras que los hombres en esta situación constituyen el 1%. En general, presentan un menor apoyo socio familiar y, por tanto, mayor vulnerabilidad. "Las cargas familiares pueden ser una de las principales causas por las que tienen más dificultades para acceder al tratamiento", ha señalado Presencio.

La salud de las mujeres con adicciones también es peor. Padecen enfermedades crónicas en mayor medida que los hombres, un 41 por ciento frente al 29 por ciento. La principal consecuencia es que toman más medicación: un 35 por ciento frente al 25 por ciento. Sufren, asimismo, una proporción mayor de problemas mentales y trastornos en este sentido, como la depresión o la ansiedad.

Los hombres sólo superan a las mujeres en dos campos: las conductas violentas y los problemas legales, según el informe. Así, el 42 por ciento de los hombres presentan actitudes violentas en comparación con el 39 por ciento de las mujeres. En cuanto a la justicia, tienen causas pendientes con ella el 21 por ciento de los hombres y el 13 por ciento de las mujeres.

Las adicciones suponen "un estigma" que sitúa a las mujeres "en desventaja social", ha apuntado Presencio. "Son mujeres doblemente rechazadas por acercarse a la ilegalidad y por incumplir los roles tradcionales. Son invisibles, blanco de juicios y comentarios que suponen una carga añadida que no se ve en el caso de los hombres", ha añadido.

"La sociedad estigmatiza, pone etiquetas, no facilita la incorporación de la mujer a los programas", ha expresado el presidente de la Comisión de Formación de la Asociación del Proyecto Hombre, Pedro Pedrero. Tienen, asimismo, mayor problema para fidelizarse en su tratamiento, ha puntualizado Francisco de Asís Babín.

PERSPECTIVA DE GÉNERO PARA LOS TRATAMIENTOS

Las XX Jornadas de la Asociación Proyecto Hombre tienen el objetivo de avanzar en la incorporación y sensibilización de una perspectiva de género en los tratamientos de adicciones. Además, se pretende "intercambiar y compartir buenas prácticas, investigación, perfiles y datos que nos ayuden a mejorar nuestros programas" de intervención, tal y como ha asegurado la directora de la Asociación.

No obstante, Proyecto Hombre ya incorpora una visión de género en sus intervenciones. En este sentido, se realizan programas específicos de rehabilitación para mujeres y programas de inserción para las que tienen hijos a su cargo, hay viviendas de apoyo al tratamiento, apoyo a mujeres drogodependientes víctimas de violencia de género o competencias marentales.

Los programas específicamente femeninos no se adscriben únicamente a las que presentan adicciones. Proyecto Hombre cuenta con un programa de apoyo a las parejas de personas que se encuentran en tratamiento y se desarrolla únicamente para mujeres y pretenden fomentar la autoestima, el desahogo emocional o el control de impulsos.

Los hombres también están incluidos en esta visión y se llevan a cabo para ellos programas de alfabetización emocional donde se abordan las nuevas masculinidades o competencias parentales. Que el hombre aprenda "a ser hombre de diferente forma", ha explicado el presidente de la Comisión de Formación de la Asociación Proyecto Hombre.

Un nuevo concepto masculino "permite cambiar estereotipos, vencer barreras y plantear una nueva sociedad más igualitaria", ha expresado Presencio en este contexto.

La alfabetización emocional también puede resultar útil para las mujeres, puesto que se les insta a expresar sentimientos de rabia, si los tuviera, o a mostrar sus límites.

Existen, asimismo, programas mixtos en los que se trabaja la prevención de la violencia y las relaciones de dependencia afectiva, la reducción de los factores de desigualdad, incompresión o estigmatización de las mujeres y la importancia de los roles.

Sin embargo, "las intervenciones en materia de género deben evaluar y modificar los problemas para no sólo establecer respuestas solo para mujeres u hombres, sino incorporar la transversalidad y una mirada más amplia", ha matizado Pedrero.

La formación en cuestiones de género es, pues, el reto más acuciante para lograr los objetivos, según ha explicado Pedrero. Además, es "esencial dar el mensaje de que la cuestión de género no es exclusivamente de mujeres, incluye a voluntarios y profesionales", ha asegurado la directora de la Asociación Proyecto Hombre.

Por su parte, el delegado del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas ha recordado que, el pasado febrero, el Consejo de Ministros ya aprobó una nueva estrategia nacional para tratar las adicciones en la que la perspectiva de género "es principio rector y objetivo específico".

De hecho, según la evaluación de la estrategia nacional anterior, la que se desarrolló de 2009 a 2016, se pudo constatar que "la mayor parte de las Comunidades Autónomas ya están implementando una estrategia de abordaje específica en relación al género", ha incidido De Asís Bobín.

"En términos de cobertura asistencial territorial, algo más del 60 por ciento de los dispositivos asistenciales tienen ya incorporado el concepto de género y una diferenciación en el itinerario terapéutico", ha mostrado, pero ha asegurado que "nos queda mucho por hacer".