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AUMENTA EL RIESGO EN VERANO

Actuar a tiempo y utilizar adrenalina, clave para reducir los síntomas de anafilaxia por picaduras

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ANECPLA
Publicado 01/08/2017 12:25:20CET

   MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El riesgo de reacción anafiláctica en niños por picaduras de himenópteros, avispas o abejas se incrementa en los meses de verano, por ello, actuar a tiempo si esta es grave y utilizar adrenalina de forma rápida "es imprescindible" para poder reducir los síntomas, según la pediatra alergóloga de SEICAP, Cristina Ortega Casanueva.

   En este sentido, la anafilaxia se da cuando los síntomas tras la picadura se encuentran a distancia de donde se ha producido esta, que es cuando, por ejemplo, se inflaman los ojos o aparece urticaria, además del común enrojecimiento o hinchazón en la zona afectada. "Hablamos de reacciones sistémicas que pueden ser muy graves e incluso mortales", ha advertido la doctora Ortega.

   Así, el tratamiento a seguir tras una picadura va a depender de la severidad de la reacción. En cualquier caso, la pediatra ha señalado que, en primer lugar, lo recomendable es aplicar hielo o una compresa fría en la zona para reducir la inflamación y el dolor, así como lavarla con agua y jabón, sin frotar, para evitar que se infecte; además, se podrá aplicar un corticoide tópico o un antihistamínico oral para aliviar el picor.

   "También puede ayudar el amoníaco, que además contribuye a neutralizar el veneno. Si la reacción es sistémica en fase aguda habrá que administrar adrenalina; y en caso de ser de abeja, deberá extraerse el aguijón sin exprimirlo", ha añadido.

   Después hay que acudir al pediatra alergólogo, quien estudiará cada caso y determinará la conveniencia de iniciar el tratamiento con inmunoterapia (una serie de vacunas que incluye el veneno de los insectos) para conseguir curar la alergia. "Es muy eficaz, puesto que consigue unos niveles de protección de hasta el 98 por ciento en las siguientes picaduras", ha concluido la doctora Ortega.

   Por ello, ante el incremento de picaduras en verano, desde la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) han recomendado una serie de pautas para evitar estas, como no caminar descalzo en piscinas y campos con flores, no ahuyentar ni tratar de matar al insecto, sino estar quieto o hacer movimientos muy lentos hasta que se vaya la avispa o abeja; o alejarse del lugar del accidente, porque tras la picadura se liberan feromonas que pueden atraer a otros miembros de la colonia, entre otras.

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