Acromegalia, una enfermedad infradiagnosticada que puede detectar en el dentista

Dentista
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Publicado 12/02/2018 16:45:57CET

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

La acromegalia, una enfermedad endocrina que se debe a un exceso de secreción de la hormona de crecimiento en la edad adulta y que suele aparecer entre los 30 y 50 años provocando una desfiguración progresiva especialmente de la cara y las extremidades, tarda hasta 6 años en ser diagnosticada a pesar de que puede detectarse en la consulta del dentista.

Y es que, la progresión de esta patología, denominada 'gigantismo' cuando aparece durante la infancia, es lenta y suele pasar desapercibido durante una media de 4 a 10 años desde el comienzo de los primeros signos o síntomas, los cuales suelen ser cambios en la mandíbula en la edad adulta.

No obstante, tal y como ha comentado la ortodoncista en las Clínicas Pérez Varela, Beatriz Iglesias Sánchez, no todos los pacientes tienen los mismos síntomas y que influye el tiempo que hayan estado sin diagnosticar, porque cuanto más tiempo pasa, más probabilidad de que afecte a todos los órganos.

En concreto, suele producirse un engrosamiento de manos y pies, el aumento tamaño de órganos internos, el exceso de sudoración, dolores articulares, trastornos menstruales o separación de los dientes, pero además estos pacientes con frecuencia suelen tener maloclusión Clase III, es decir, una mandíbula muy prominente.

"La acromegalia suele caracterizarse por el desarrollo excesivo de la mandíbula, que puede provocar prognatismo (mentón prominente), diátesis dentaria (separación de los dientes) y mala mordida, lo que puede provocar dolor o dificultad para masticar. El crecimiento de los huesos del cuerpo no es igual en todas las etapas de la vida, y en los de la cara sucede lo mismo", ha apostillado la experta.

El hueso maxilar (el de la parte superior de la boca) crece mucho hasta los 9 o 10 años aproximadamente y, a partir de los 10 u 11, suele desarrollarse más el de la mandíbula (el de la parte de abajo de la boca), es entonces cuando los niños comienzan a dejar de tener rasgos infantiles y empiezan a aparecer los rasgos de mayores.

MANDÍBULA EN CONTINUO CRECIMIENTO

"Lo habitual es que se crezca mucho hasta los 16, incluso los 18 y luego el crecimiento se frene. Es raro que se siga creciendo más allá de los 20 años. Como el hueso de la mandíbula es el último hueso de la cara que crece, si el individuo continúa creciendo, ése es el hueso que seguirá incrementando su tamaño de manera desproporcionada", ha añadido la experta.

Sin embargo, prosigue, esto no quiere decir que a todos aquellos a los que les sobresalga la mandíbula padezcan acromegalia. "Para nada. Pero si se detecta que la mandíbula continúa creciendo cuando ya se está en la etapa adulta sería aconsejable acudir a un endocrino para asegurarnos de que la hormona del crecimiento no está alterada", ha señalado Iglesias Sánchez.

Por todo ello, la Asociación Española de Afectados por la Acromegalia ha lanzado la campaña 'Mira tus fotos' para dar a conocer la enfermedad y fomentar la importancia del diagnóstico precoz. Y es que, tal y como ha insistido, si uno nota rasgos raros, que su calzado habitual le aprieta, o siente que le ha crecido la mandíbula durante la edad adulta, es necesario que se consulte a un médico para descartar la acromegalia.

"Como los cambios que provoca la acromegalia son lentos y progresivos, es más probable que si un odontólogo te hace un seguimiento durante años pueda diagnosticarlo que uno que te trata una única vez y no tiene una historia del paciente para poder comparar la evolución. Una vez que se sospecha que pueda tener acromegalia, confirmar el diagnóstico es fácil porque solo es necesario un análisis de sangre y una resonancia de la cabeza", ha zanjado.