Hasta un 20% de los pacientes que se someten a tratamientos oncológicos pueden desarrollar problemas cardiovasculares

Fundación Jiménez Díaz
FUNDACIÓN JIMÉNEZ DÍAZ
Actualizado 19/04/2018 10:40:08 CET

MADRID, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El codirector de la Unidad de Cardio-Oncología de la Fundación Jiménez Díaz, Jesús García-Foncillas, y el director del Departamento de Investigación Clínica del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), Borja Ibáñez, han estimado que entre un 3 y un 20 por ciento de los pacientes que reciben terapia oncológica pueden desarrollar problemas cardiovasculares, dependiendo, entre otros factores, de la edad del paciente y de sus características individuales, del estadio del tumor o de la dosis de tratamiento.

Estos expertos señalan que los pacientes sometidos a tratamiento oncológico, especialmente con antraciclinas o anti HER-2, tienen un mayor riesgo de desarrollar toxicidad en el músculo cardiaco que puede provocar insuficiencia cardiaca transitoria o crónica, llegando a ser, incluso, potencialmente mortal.

Esto, sumado a que los pacientes oncológicos también tienen más factores de riesgo cardiovascular (lo que a su vez aumenta la prevalencia de la aparición de aterosclerosis), les coloca a su juicio en una situación "complicada" que a menudo obliga, entre otras cosas, a cambiar un tratamiento que puede estar siendo eficaz contra el cáncer para evitar los problemas cardiovasculares asociados.

Para ofrecer una respuesta multidisciplinar y preventiva a estos pacientes la Fundación Jiménez Díaz puso hace un mes en marcha esta nueva Unidad de Cardio-Oncología, que pretende realizar un seguimiento estrecho de estos pacientes con tratamientos oncológicos para evitar, precisamente, situaciones como las que describen los especialistas.

"La puesta en marcha de la unidad nos permite no sólo tratar al paciente oncológico que ya tiene el problema cardiovascular, sino también detectar al paciente que puede llegar a sufrirlo y aplicar en él la prevención precoz y, en su caso, el tratamiento desde las fases más iniciales", ha señalado el jefe asociado del Servicio de Cardiología de la Fundación Jiménez Díaz, José Tuñón, quien también forma parte de esta Unidad de reciente creación.

Por su parte, la coordinadora de la Unidad, Ester Macía, matiza que la capacidad de anticipación tiene dos efectos ya que, "además de posibilitar el tratamiento precoz", puede evitar cambios de medicación si, tras el análisis por un cardiólogo, éste desestima el riesgo cardiovascular.

INTEGRACIÓN CON SU INSTITUTO ONCOLÓGICO

En el ámbito clínico, Ibáñez ha destacado que la integración de la Unidad de Cardio-Oncología de la Fundación Jiménez Díaz en su Instituto Oncológico (OncoHealth) permitirá que todos los pacientes del instituto oncológico sean subsidiarios de una revisión cardiológica por parte de especialistas en esta disciplina que vienen a trabajar a la nueva unidad.

Para Ibáñez esto supone que los cuadros clínicos de los pacientes puedan ser estudiados en los hasta 16 comités especializados en cada tipo de cáncer que cada semana reúnen a cerca de 40 facultativos para analizar cada caso, evaluar pruebas y síntomas y elegir el camino a seguir basándose en la opinión conjunta y consensuada de estos profesionales de diferentes ámbitos implicados en el tratamiento del cáncer.

Una posibilidad que también se traduce en la disponibilidad de la nueva unidad para todos los pacientes de los hospitales universitarios Rey Juan Carlos (Móstoles), Infanta Elena (Valdemoro) y General de Villalba, que pueden acceder igualmente a la misma a través del Instituto OncoHealth.

La Unidad de Cardio-Oncología se integrará también dentro del convenio institucional firmado entre el Instituto de Investigación Sanitaria de la Fundación Jiménez Díaz (IIS-FJD), dirigido por la doctora Carmen Ayuso, y el CNIC para el desarrollo de una línea prioritaria de investigación en patología del miocardio.

Esta alianza tendrá como resultado la realización de estudios de investigación conjuntos para mejorar el diagnóstico precoz de patología cardiovascular en esta población de pacientes oncológicos, así como para la identificación de nuevas dianas terapéuticas.