Un vaso de vino tinto reduce la mortalidad, retrasa el envejecimiento y evita la obstrucción de arterias

Actualizado 10/08/2006 15:17:31 CET

MADRID, 10 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un vaso de vino tinto en las comidas de dieta mediterránea reduce la mortalidad, retrasa el envejecimiento y evita que la grasa que se ingiere obstruya las arterias, según explicó hoy el vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad CEU Cardenal Herrera y director del Instituto de Investigación sobre Drogas y Conductas Adictivas (IDYCA), Francisco Javier Romero.

Tras asegurar que los vinos desalcoholizados poseen las mismas propiedades pero además están exentos de las consecuencias negativas del alcohol, este experto señala que el vino es capaz de mejorar la capacidad de vida y salud de quien lo consume moderada y regularmente, gracias a sus componentes antioxidantes, indistintamente de si se bebe solo o con gaseosa ('tinto de verano').

Asimismo, Romero destaca que el vino tinto es uno los sistemas de protección natural del organismo "más importante" frente al oxígeno que provoca la oxidación y el consecuente envejecimiento. "La capacidad antioxidativa que encontramos en un vaso de vino es equivalente a comerse cinco manzanas, beber 500 mililitros de cerveza, siete vasos de zumo de naranja o 20 vasos de zumo de manzana", cifra este experto.

Esta capacidad del vino tinto para limitar la oxidación orgánica se encuentra en los polifenoles que hay en la envoltura de la uva, tal y como especifica este especialista en un comunicado, por lo que los vinos desalcoholizados --insiste-- presentan las mismas propiedades. Asimismo, otro de sus beneficios es que "su consumo con la comida, evita que la grasa que estamos ingiriendo se altere y obstruya las arterias".

ALIADO EN FUMADORES Y ANCIANOS

Además, el vino tinto protege a las personas fumadoras porque "contrarresta el efecto hipertensor que provoca el consumo de tabaco", como --recuerda el director del IDYCA del CEU UCH-- destaca el estudio realizado por el Departamento de Nutrición y Dietética de la Universidad Harokopio de Atenas.

En esta línea, Romero explica que en un estudio realizado por la Unidad de Epidemiología de la Universidad Burdeos II en personas mayores de 65 años se observó que el vino protege del envejecimiento cerebral. Según este experto, en esta investigación las personas mayores consumidoras de un vaso de vino al día en las comidas, "reducen razonablemente el riesgo de padecer ciertas demencias asociadas a la edad".

Entre las propiedades más destacadas del vino, el director del Instituto IDYCA menciona sus componentes anticancerígenos "aún en estudio". No obstante, recuerda que estos beneficios están asociados al consumo moderado de vino "en las comidas" y "sin exceder" la cantidad de un vaso de vino.

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