Las urgencias aumentan hasta un 50% en verano. Conócelas para protegerte

Médico en verano, estrella de mar, fonendoscopio
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Publicado 22/07/2018 17:42:59CET

   MADRID, 22 Jul. (EDIZIONES) -

   El verano, y sobre todo las vacaciones, suponen una 'revolución' en las rutinas diarias, ya que cambiamos de alimentación, hábitos de sueño, tiempo de ocio y hasta de escenario, con licencias que no nos permitimos el resto del año.

   A veces, todo esto pasa factura, tanto que expertos de Top Doctors aseguran que suelen experimentar un aumento del número de consultas de urgencia entre un 20% y un 50%. Estas son las afecciones veraniegas más comunes, recogidas por Infosalus, que debes conocer y reconocer para poder evitarlas:

   1.- Infecciones vaginales y urinarias

   Son las dos infecciones ginecológicas más comunes durante esta época del año. Los centros de ginecología y obstetricia pueden llegar a experimentar un incremento de hasta el 30% el número de urgencias, de las cuales en un 5% de los casos estas proceden de turistas y el 25% restante son de residentes de la localidad.

   Las infecciones vaginales por hongos provocan un picor molesto entre quienes las padecen así como el aumento del flujo, que suele desaparecer en cuestión de días tras aplicar un tratamiento anti-fúngidos. En el caso de las infecciones urinarias, estas provocan ganas continuas de ir al baño, evacuando poca cantidad y deben tratarse con antibióticos. "Para quienes son susceptibles de contraerlas, es aconsejable la ingesta frecuente de arándanos y abundantes líquidos para prevenir su aparición durante estos meses", asegura el Ginecólogo García-Manero.

2.- Fracturas y esguinces articulares

   Las actividades al aire libre y la práctica deportiva aumentan, lo que está directamente relacionado con un aumento del porcentaje de urgencias de traumatología de hasta el 20% durante esta época del año. Los dolores de columna, esguinces articulares y fracturas son las patologías más frecuentes. El doctor Alberto Marqués, especialista en traumatología deportiva, asegura que "para la prevención de estas patologías, es fundamental un buen calentamiento previo y estiramiento posterior al afrontar cualquier actividad deportiva, así como la correcta hidratación, y adecuar la actividad a nuestro estado general físico".

   3.- Crisis melancólicas, aislamiento o sensación de fracaso

   El parón laboral durante las vacaciones propicia que muchas personas realicen un balance de su situación personal y profesional que puede afectar a la salud mental. La psicóloga Silvia Saskyn asegura que las citas de urgencia en los centros de psicología aumentan en verano, en un 90% de los casos de residentes, frente al 10% que proceden de turistas.

   "Se trata de un periodo en el que confluyen muchos factores como el económico, las relaciones con familiares y amigos, el hecho de contar con tiempo para pensar en los logros, fracasos o ideales no cumplidos etc. Todo ello puede dar lugar a la aparición de crisis melancólicas, acompañadas de sensación de desinterés, encierro o aislamiento durante estos meses", asegura la especialista. La prevención radica fundamentalmente en que la persona consulte con el especialista en el momento que comience a sentirse agobiado o triste, sin esperar a que aparezca la desesperación.

4.- Baro-traumas, vértigo y otitis

   Los cambios bruscos de temperatura, el contacto con el agua, el abuso vocal o los excesos en la ingesta de alcohol y comidas, hacen que las urgencias otológicas aumenten hasta un 30% durante el verano, sobre todo en las zonas de costa. De hecho, el estrés físico y psíquico al que en muchas ocasiones se ve sometido nuestro cuerpo puede propiciar la aparición de problemas vestibulares (vértigo) durante esta época del año.

   Además, los otorrinolaringólogos también reciben visitas de urgencia por problemas derivados de la práctica de actividades como el buceo, que puede dar lugar a baro-traumas o atotubaritis, patologías que se producen como consecuencia de una descomprensión brusca durante la ejecución de este deporte y que puede derivar en problemas graves de audición. También es frecuente el aumento de los casos de otitis como consecuencia de la práctica de la natación.

   Para prevenir este tipo de afecciones, el doctor Roberto Valdés Pons, especialista en otorrinolaringología, aconseja "evitar los cambios bruscos de temperatura y practicar deportes acuáticos con la debida precaución y formación, ya que son las principales causas del aumento de las consultas otológicas".

   5.- Erupciones agudas, picaduras de mosquitos u hongos

   La mayor exposición al sol durante esta época del año puede generar en la piel diferentes erupciones agudas como la sudamina, hongos, alergias solares o brotes de lupus cutáneos. Asimismo, afecciones dermatológicas como las quemaduras solares o las picaduras de mosquito o medusa también son frecuentes en verano.

   Sin embargo, y aunque pudiera ser necesario acudir a un dermatólogo, rara vez este tipo de afecciones llegan a consulta. De hecho la dermatóloga Lorena Leal afirma que "los pacientes suele sentir reparo de acudir al especialista por este tipo de afecciones estacionales, ya que suelen ser patologías derivadas de un incorrecto comportamiento por parte del paciente, y suelen acudir a farmacias o centros de la cruz roja en la propia playa en busca de soluciones como un aftersun o productos para calmar los picores o escozor". En el caso de producirse la visita a consulta, estas suelen ser de residentes de la localidad en cuestión.

   6.- Deshidratación y gastroenteritis

   Los niños y los ancianos son perfiles especialmente vulnerables y susceptibles de contraer patologías gastrointestinales durante los meses de verano. Este tipo de enfermedades suelen ser circunstanciales y tratadas de un modo correcto, desaparecen a los pocos días sin mayores consecuencias.

   Aun así, el número de consultas de urgencia en centros especializados en el aparato digestivo se duplica durante el verano. Las toxiinfecciones alimentarias se producen en la mayoría de las ocasiones por la rotura de la cadena de frío en la conservación de alimentos. También son frecuentes los problemas de deshidratación. Para evitar este tipo de trastornos, el doctor Carlos de Sola aconseja "beber agua, comer con moderación y de forma variada, controlar la medicación habitual y no abusar del alcohol".

   Los expertos indican que la clave está en el conocimiento de nuestro estado físico y mental general, así como en llevar a cabo las medidas básicas de prevención que puedan poner en riesgo nuestro disfrute y descanso durante los meses de verano.