En relación al tumor del monje shaolín

Los tumores cerebrales no convierten a una persona en asesina aunque provoquen trastornos agresivos, según neurólogo

Actualizado 05/06/2013 13:09:36 CET

MADRID, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los tumores cerebrales no pueden convertir a una persona en un asesino o en un torturador, a pesar de que provoquen trastornos agresivos que, no obstante, son siempre impulsivos y "nunca" predeterminados, según ha asegurado a Europa Press el neurólogo del Hospital USP San Camilo de Madrid, Antonio Yusta.

Este experto se ha pronunciado así tras las diversas informaciones que apuntan a que Juan Carlos Aguilar, el maestro shaolín que el pasado domingo agredió brutalmente a una mujer y al que encontraron en su vivienda y gimnasio restos óseos de diferentes partes del cuerpo, padece un tumor cerebral, desde hace dos años.

"Estos pacientes pueden tener conductas mucho más agresivas, una impulsividad en un momento determinado a pegarse con gente o, incluso, a cometer un delito, pero nunca un tumor cerebral les conduce a delinquir dos veces consecutivas y, menos aún, a tener una organización en el sentido de matar a alguien y ocultar su cadáver", ha recalcado el experto.

En este sentido, Yusta ha explicado que dependiendo de dónde se localice el tumor los trastornos de conducta varían. Por ejemplo, si está localizado en la corteza fronto orbitraria, el paciente puede ser más inhibido o, por el contrario, tener una conducta muy detenida.

En el caso en el que este tumor se localice en el lóbulo temporal sí pueden puede provocar, "aunque es muy raro", trastornos más agresivos pero nunca hasta el punto de planificar un asesinato. "Cuando se llega hasta este límite es que la persona ya era rara y ya tenía una patología de base", ha zanjado el neurólogo.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies
FB Twitter