El trasplante de médula cura uno de cada cuatro casos de talasemia

Extracción De Médula
US NAVY
Actualizado 06/05/2010 18:36:14 CET

MADRID, 6 May. (EUROPA PRESS) -

La talasemia es una enfermedad de la sangre de tipo genético que en España afecta a entre el 1 y 2 por ciento de la población y que requiere un tratamiento de por vida, aunque gracias a los trasplantes de médula ósea se puede curar en un 25 por ciento de los casos, según asegura la doctora Ana Villegas, jefa del Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Clínico San Carlos.

Este trasplante de progenitores hematopoyéticos aislados de la sangre periférica de la médula debe hacerse de forma precoz y tiene una alta tasa de éxito, no siempre es posible ya que debe proceder de un hermano sano e histocompatible y, al ser una patología hereditaria, "el hermano también puede padecerla", ha explicado esta experta, durante la presentación de la campaña de una campaña informativa de la Asociación Española de Lucha contra las Hemoglobinopatías y Talasemias (ALHETA) con motivo del Día Internacional de la Talasemia que se celebra el próximo sábado 8 de mayo.

Sin embargo, y aunque estos trasplantes no se pueden realizar en todos los casos, actualmente es la única cura para estos pacientes, sobre todo después de que todavía no haya un tratamiento farmacológico específico para ello y otras alternativas también en su momento planteadas, como la terapia génica, "ha presentado complicaciones a largo plazo".

En los casos más graves de talasemia, conocidos como talasemia mayor o 'anemia de Cooley', los pacientes requieren trasfusiones de sangre de por vida cada tres o cuatro semanas "en función de la edad del paciente", una situación a la que estos pacientes deben adaptarse ya que "no pueden hacer vida normal y pasan muchas horas en hospitales", reconoce el tesorero de ALHETA, Javier Metidieri.

Además, la trasfusión continúa de sangre conlleva riesgos para estos pacientes que a la larga pueden presentar sobrecargas de hierro que, si no se previenen, pueden producir graves daños en hígado, corazón u otros órganos.

No obstante, estos casos más graves no son muy frecuentes y en España apenas hay un centenar (119), según los datos del registro nacional de la Asociación Española de Hematología y Hemoterapia.

El resto de casos, considerados menos graves, son portadores del rasgo genético de la talasemia pero pueden no presentar síntomas clínicos. Pese a todo, explicó la doctora Villegas, es igualmente necesaria su diagnóstico ya que si su pareja también es portadora del mismo gen, sus hijos tienen un 25 por ciento de riesgo de nacer con talasemia mayor.

MÁS CASOS POR LA LLEGADA DE INMIGRANTES

Aunque en España afecta a entre un 1 y 2 por ciento de la población, otros países de la Unión Europea como Italia o Grecia presentan una tasa más alta de afectados por esta patología, cuya mayor incidencia se detecta en Oriente Medio, la India y Sudeste Asiático. De hecho, la llegada a España de inmigrantes procedentes de estas y otras regiones, como Centroamérica o África, va a convertir ésta y otras hemoglobinopatías en "un problema de salud pública en los próximos años".

Además, según explica la gerente del Centro de Transfusiones de la Comunidad de Madrid, Luz Barbolla, en el caso de algunas de estas enfermedades más prevalentes entre la población inmigrante, como la hemoglobina S, "es más difícil encontrar sangre compatible para transfundir" ya que varía en función de cada etnia.

Aunque España dispone de un "excelente sistema de donación y trasfusión de sangre", Barbolla ha reclamado la necesidad de que "siempre haya sangre disponible". De hecho, el 60 por ciento de las trasfusiones son para este tipo de afectados que necesitarán sangre de por vida.

Precisamente con el objetivo de concienciar a la población de la importancia de las donaciones y de dar a conocer estas enfermedades, este sábado 8 de mayo ALHETA va a instalar diferentes mesas informativas en Madrid, Barcelona, Valladolid, Badajoz, Murcia y Canarias.