La supervivencia de algunos tumores neuroendocrinos en España se ha multiplicado por 10 en los últimos 30 años

Actualizado 07/10/2014 2:06:27 CET

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) -

La aparición de mejores técnicas de diagnóstico y nuevos tratamientos ha propiciado que la supervivencia de algunos tumores neuroendocrinos se haya multiplicado por 10 en los últimos 30 años, como en el caso de los que afectan al intestino delgado y están en fase metastásica, ya que la mediana de supervivencia en los años 1979-80 era de 12 meses y en la actualidad es de hasta 12 años.

Así lo asegura la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), que recuerda que los tumores neuroendocrinos (TNEs) constituyen un grupo heterogéneo que se originan en células neuroendocrinas con una amplia distribución, incluyendo ganglios y paraganglios, glándulas endocrinas (hipófisis, médula adrenal, páncreas), piel y numerosos órganos con células dispersas (tubo digestivo, tracto biliar, pulmón y bronquios, timo, sistema urogenital).

Además, y a diferencia de otros cánceres, pueden producir una serie de hormonas que causan síndromes clínicos específicos en un 20-30 por ciento de los casos.

Aunque son poco frecuentes, su incidencia está aumentando por un mejor diagnóstico, estimándose en unos 10 casos por 100.000 habitantes al año, y la edad media al diagnóstico está en la quinta década de vida. Aproximadamente dos tercios son de origen gastrointestinal o pancreático y dentro de éstos la localización más frecuente es el intestino delgado.

El diagnóstico suele confirmarse con la presencia en las células tumorales de los marcadores inmunohistoquímicos sinaptofisina y/o cromogranina A.

Y en el caso del tratamiento, en los últimos años el arsenal terapéutico para los tumores neuroendocrinos, sobre todo pancreáticos, ha aumentado con importantes avances, gracias a la incorporación de nuevas moléculas como el everolimus, comercializado por Novartis como 'Afinitor', y el sunitinib, cuyo nombre comercial es 'Sutent' (Pfizer), siendo además fármacos que permiten un tratamiento cómodo, por vía oral y con buen perfil de toxicidad.

MÁS DE LA MITAD SIGUEN VIVOS DESPUÉS DE 5 AÑOS

Considerando el global de todos los tumores malignos, a principios de los años 80 la supervivencia a los cinco años del diagnóstico apenas superaba el 45 por ciento, mientras que a día de hoy se aproxima prácticamente al 65 por ciento de los casos. El incremento es por tanto menor al 1 por ciento anual, pero la suma de estos pequeños avances ha llevado en su conjunto a un incremento muy significativo.

Muchos de estos avances cuando son presentados de forma aislada parecen tener una escasa relevancia, pero sumados entre sí han cambiado la vida de muchos pacientes.

Por tanto, asegura SEOM, es necesario que "aquellos progresos, por pequeños que sean, que muestran beneficios para los enfermos, se incorporen de manera equitativa a todos los individuos, y que el acceso al mejor tratamiento para su enfermedad sea universal, porque como ya hemos visto, los pequeños avances tomados de forma conjunta sí son relevantes, cada pequeño avance cuenta".