El seguimiento del VIH, más problemático en mujeres

Depresión, mujer, delgada
PIXABAY
Publicado 27/11/2015 16:50:03CET

   MADRID, 27 Nov. (EUROPA PRESS) -

   La prevalencia del VIH es menor entre la población femenina, ya que sólo representan el 17 por ciento de los nuevos casos que se registraron en España, pero un estudio del Grupo de Estudio del Sida (Gesida) muestra como tienen más problemas para acudir al hospital y realizar un seguimiento adecuado.

   En el congreso que este grupo de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) celebrará en diciembre en Madrid se presentarán dos estudios que abordan esta cuestión y muestran como la ansiedad y la depresión afecta más a las mujeres VIH positivas que a los hombres.

   La mayoría de mujeres, más del 75 por ciento, se infectan a través de prácticas heterosexuales sin protección y la mitad pertenecen a estratos sociales bajos, dándose un diagnóstico tardío en el 25 por ciento de los casos.

   En el primero de esos estudios, los autores se preguntan si existen realmente diferencias de género en el estado emocional de los pacientes que viven con el VIH y concluyen que las mujeres tienden más a la ansiedad y a la depresión que los hombres, existiendo diferencias más marcadas en cuanto al ánimo depresivo.

   Concretamente, en esta investigación, las mujeres mostraron menos media de afecto positivo y más de afecto negativo que los hombres según el índice PANAS. Y utilizando la escala HADS, también vieron que había más mujeres pacientes que hombres que puntuaran alto en depresión y ansiedad.

   El perfil del peor pronóstico en cuanto a estado de ánimo en la mujer VIH positivo es el de una mujer de 51 años, heterosexual, con estudios primarios (a menor nivel de estudios, menor afecto positivo), pensionista, diagnosticada hace 20 años y vía de contagio parenteral.

ESTUDIO DEL DETERIORO NEUROCOGNITIVO

   El segundo estudio, centrado en el deterioro neurocognitivo, concluía igualmente que el colectivo de mujeres VIH positivo puntuaba de manera alterada en todos los dominios cognitivos, especialmente en los estados de ánimo ansioso-depresivos.

   Por otro lado, otro estudio centrado en el impacto del género sobre la respuesta virológica e inmunológica al Tratamiento Antirretroviral (TAR) en los pacientes VIH sugiere que el género no condiciona la respuesta pero sí las comorbilidades asociadas al VIH, que son cada vez más frecuentes por la cronicidad y representan el mayor problema de los pacientes con VIH.

   En opinión de los autores, estas diferencias significativas pueden requerir un manejo diferencial entre hombres y mujeres de las comorbilidades asociadas al VIH.