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Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 30/08/2012

Vive en unos pequeños ácaros presentes en la piel

La rosácea podría estar causada por una bacteria presente en la cara

MADRID, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Investigadores de la Universidad Nacional de Irlanda, en Reino Unido, aseguran estar más cerca de determinar el origen bacteriano de la enfermedad rosácea, tras descubrir que podría estar provocada por bacterias que viven dentro de pequeños ácaros que se encuentran en la piel.

   La confirmación de dicho hallazgo abriría la puerta al desarrollo de tratamientos más específicos y eficaces para quienes la padecen, según informa en su último número la revista 'Journal of Medical Microbiology'.

   Esta enfermedad dermatológica se caracteriza por el enrojecimiento e inflamación de la piel, sobre todo alrededor de las mejillas, la nariz y la barbilla, y se estima que afecta al 3 por ciento de la población. Generalmente las afectadas suelen ser mujeres de piel clara, de entre 30 y 50 años, y con sistemas inmunológicos débiles. Además, en los casos más graves puede causar graves lesiones en la piel que lleven a su desfiguración.

   El tratamiento más habitual suele incluir una variedad de antibióticos a pesar de que nunca ha habido una causa bacteriana bien establecida. Sin embargo, ahora una revisión de estudios ha mostrado que el origen podría estar en un ácaro de la especie 'Demodex folliculorum', que generalmente vive de forma inofensiva en el interior de la unidad pilosebácea que rodea los folículos pilosos de la cara.

SU PRESENCIA PUEDE AUMENTAR CON LA EDAD

   Según aseguran, estos microorganismos son habitantes habituales de la cara y su presencia suele aumentar con la edad y el daño de la piel, como el que se produce después de la exposición a la luz solar. Además, también han comprobado como el número de estos ácaros en la piel de los pacientes con rosácea también es mayor que en los individuos normales, lo que podría explicar su papel en el origen de esta enfermedad.

   En concreto, observaron que la bacteria 'Bacillus oleronius' suele vivir en el tracto digestivo de los ácaros Demodex pero, cuando mueren, "las bacterias se liberan y se filtran en los tejidos circundantes de la piel, lo que provoca la degradación del tejido y la inflamación", según ha explicado Kevin Kavanagh, autor de la investigación.

   "Si aumenta el número de ácaros, también lo hace el número de bacterias, lo que hace que haya más probabilidades de que la rosácea acabe apareciendo, por lo que una de las medidas preventivas más eficaces sería acabar con esta población de ácaros en la cara", ha aclarado este experto, que reconoce que ya hay algunas farmacéuticas que están desarrollando terapias para ello.

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