Según experto

La práctica habitual de actividad física es una de las "herramientas con mayor potencial" en el freno a la obesidad

Haciendo ejercicio en un gimnasio
OHP
Actualizado 07/10/2014 10:23:49 CET

MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

La práctica habitual de actividad física es una de las "herramientas con mayor potencial" en el freno a la obesidad, según ha explicado el responsable del área de Salud y Nutrición de Coca-Cola Iberia, Rafael Urrialde de Andrés, quien destaca que, a su vez, es fundamental para "conseguir el equilibrio energético entre las calorías que ingerimos y las que gastamos".

"La comunidad científica coincide en señalar que una de las herramientas de salud pública con mayor potencial para poner freno a la epidemia de la obesidad es la prevención mediante la práctica habitual de actividad física", ha señalado durante su intervención en el IV Congreso Internacional de Dependencia y Calidad de Vida organizado por la Fundación Edad& Vida que se está celebrando en Barcelona.

En su opinión, "fomentar un estilo de vida activo y saludable basado en una dieta variada, moderada y equilibrada, incluyendo unos niveles adecuados de hidratación y la práctica regular de actividad física resultan fundamentales para promover el bienestar de la población y evitar de esta forma el sobrepeso y la obesidad".

Durante este encuentro, han recordado que la actividad física es esencial para el mantenimiento y mejora de la salud, y contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad a través de beneficios psicológicos, fisiológicos y sociales; además contribuye a la prolongación de la vida y a mejorar su calidad, a través de beneficios psicológicos, fisiológicos y sociales.

En el encuentro han destacado que pese a las numerosas evidencias científicas sobre los beneficiosos derivados de la actividad física, la tendencia observada en los últimos años es el incremento del sedentarismo, a la par que descienden las calorías ingeridas y el nivel de actividad física realizado por la población.

En concreto, las personas que realizan ejercicio físico se perciben más saludables, con menos estrés y presentan mejor estado anímico que aquellas que no realizan ningún tipo de ejercicio físico. Por este motivo, la Organización Mundial de la Salud destaca entre sus recomendaciones que los mayores de 65 años realicen 150 minutos a la semana de actividad física aeróbica moderada, ó 75 minutos a la semana de actividad física aeróbica vigorosa.

En el plano fisiológico, realizar actividad física mejora entre otras cosas la digestión y la regularidad del ritmo intestinal; previene y/o retrasa el desarrollo de hipertensión arterial y disminuye sus valores; mejora el perfil lipídico en sangre (reduce triglicéridos y aumenta el colesterol HDL); ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones; incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control de peso; mejora la regulación de la glucemia y disminuye el riesgo de diabetes no-insulino dependiente.

Además, han recordado que desde el punto de vista social, realizar actividad física diaria contribuye a aumentar la autonomía y la integración social entre otros aspectos.

INACTIVIDAD, 4 FACTOR DE RIESGO DE MORTALIDAD

Durante su participación en la sesión 'Alimentación y Nutrición', el Urrialde ha resaltado que "el incremento sustancial del sedentarismo y la inactividad física está motivado por los cambios en los hábitos de vida de la población, tanto en los patrones alimentarios como de actividad física, y el descenso en el gasto energético en la vida cotidiana".

Actualmente, se estima que la inactividad física es el 4º factor de riesgo más importante de mortalidad y una de las principales causas de enfermedades crónicas como el sobrepeso y la obesidad.

"Vivimos en un entorno que hace que los avances -tan positivos en muchos sentidos-, contribuyan a que todo resulte más fácil y que moverse sea cada vez menos necesario, y además las actividades de ocio son cada vez más sedentarias", añade.

Actualmente, según el primer Documento de Consenso sobre Obesidad y Sedentarismo a nivel mundial, publicado recientemente en Nutrición Hospitalaria, cuatro de cada diez personas (41,3%) se declara sedentaria (no realiza actividad física alguna en su tiempo libre), uno de cada tres hombres (35,9%) y casi una de cada dos mujeres (46,6%).

Otro dato importante es que, "tanto para hombres como para mujeres, existe una mayor prevalencia de sobrepeso u obesidad en aquellos que pasan sentados más de 4 horas al día y caminan menos de 1 hora, en comparación con aquellos que pasan sentados menos de 4 horas al día y caminan más de 1 hora."

En conclusión, señala "el tiempo que pasamos sentados incrementa el riesgo de sobrepeso u obesidad, independientemente del tiempo que caminemos".

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