La nueva legislación debe permitir reutilizar los datos de salud sin pedir consentimiento informado

Jesús María Hernández Rivas
SEHH
Publicado 20/03/2018 18:15:09CET

MADRID, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -

El hematólogo Jesús María Hernández Rivas, coordinador del proyecto europeo de 'big data' HARMONY, ha defendido en el Congreso la necesidad de que la nueva ley de protección de datos que se está tramitando en dicha cámara permita reutilizar los datos de salud de los pacientes sin necesidad de pedir nuevamente su consentimiento informado.

"No es práctico volver a solicitar el consentimiento informado cuando se van a reutilizar los datos de salud (de investigación y asistenciales) de un paciente, pues alarga y complica los procesos", ha defendido durante su comparecencia en la Comisión de Justicia de la Cámara Baja, en la que ha avisado de los riesgos para la investigación biomédica de que el texto se apruebe tal y como está redactado actualmente.

A su juicio, la nueva normativa debe intentar proteger la salud y garantizar la investigación científica, porque ello potenciará la medicina personalizada y contribuirá a mejorar la práctica clínica en el SNS.

"Una persona genera de media 1.100 terabytes (11 millones de gigabytes) de información sanitaria", según Fernández, que asegura que el análisis de todos esos datos puede ser muy útil para mejorar cualquier proceso sanitario".

Por ello, ha insistido en la necesidad de activar los mecanismos necesarios para poder reutilizar estos datos de salud y "mejorar los resultados, reducir la variabilidad clínica y, en definitiva, contribuir a la sostenibilidad del SNS".

Precisamente, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha alegado que el consentimiento en el ámbito de la investigación biomédica debe ser amplio, para así poder dar cobertura a otras finalidades que no son posibles de determinar o especificar en el momento de otorgarlo.

"Una creciente preferencia por el consentimiento expreso y específico, y el principio de minimización de datos -sin tomar en consideración el valor que generan los usos posteriores de los mismos-, podría ralentizar la innovación, restando competitividad al país", ha añadido el presidente de esta sociedad científica, Jorge Sierra.