Médicos rechazan por "inaceptables y contrarias" a la Medicina las prácticas pseudocientíficas, incluyendo la homeopatía

Medicamentos Homeopáticos
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Publicado 12/06/2018 12:03:56CET

MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) y la Comisión Central de Deontología rechazan por "inaceptables y contrarias" a la deontología médica todas las prácticas invalidadas científicamente, conocidas como pseudocientíficas, y, concretamente, se muestran en contra de la homeopatía, "la cual no ha podido demostrar hasta la fecha ninguna evidencia científica de eficacia médica fuera del efecto placebo".

La Organización Médica Colegial (OMC) no solamente rechaza estas prácticas con posiciones públicas avaladas por el Código Deontológico, de obligado cumplimiento para todos los médicos colegiados, sino que así lo viene manifestando a través de diversas declaraciones de su Asamblea General, habiendo creado además el Observatorio contra las Pseudociencias, Pseudoterapias, Intrusismo y Sectas Sanitarias para investigar denunciar y luchar de forma activa contra los innumerables casos de prácticas engañosas y contrarias a la medicina científica.

En el reciente Congreso de Deontología Médica se anunció que en el contenido del futuro Código Deontológico, actualmente en revisión, se negará una vez más la naturaleza médica de esas prácticas y procedimientos entre los que se destaca, entre otras, la homeopatía, reconociéndola sin fundamento, con altos riesgos y costes, así como generadora de confusión para muchos pacientes al ser calificada por algunos como "medicina alternativa".

Ante la posibilidad de que haya podido haber una interpretación contraria al verdadero sentir de los médicos, destacan que su posición es "clara y reiterada", yendo más allá del simple rechazo de prácticas invalidadas científicamente, también rechazan aquellas fundadas en la mala o engañosa utilización de cualquier otra práctica como aquellas inspiradas en el charlatanismo, las invalidadas científicamente, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida.

Para establecer las prácticas realmente médicas se fijan cuatro condiciones que deben cumplir en cualquier proceso de validación de cualquier tipo y en todos los casos y que no deben ser consideradas aisladamente, sino con la aclaración posterior de cada uno de ellos: que no haga daño (principio de no maleficencia), que no se abandone la medicina científica (principio de beneficencia), que se informe adecuadamente (principio de justicia) y que se obtenga el consentimiento informado (principio de autonomía). "Deben cumplirse todos y en todos los casos", señalan en un comunicado.

Por otro lado, recuerdan que "el médico que ejerza y aplique técnicas o terapias no reconocidas legalmente ni avaladas por la comunidad científica ni académica, tiene el deber de informar adecuadamente a sus pacientes de manera entendible y asumir, si es el caso, todas las obligaciones y responsabilidades jurídico legales, profesionales y deontológicas (CDM) que puedan derivarse y que marcan la actividad médica de la lex artis ad hoc y el Acto médico en sensu estricto".