Investigadores del CSIC descubren un mecanismo para inhibir a los microARN

Actualizado 22/07/2007 22:36:20 CET

MADRID, 22 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un grupo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto un mecanismo de control de la actividad de los microARN, moléculas de ARN de tamaño minúsculo que juegan un papel clave en la regulación de los procesos de desarrollo de animales y plantas.

El hallazgo, que publica la revista 'Nature Genetics', puede ser relevante para la investigación en biotecnología vegetal y biomédica. Los microARN determinan el desarrollo y la productividad vegetal, y ciertas alteraciones de estos microreguladores son responsables de multitud de patologías, entre ellas, diversos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares.

La investigación ha sido desarrollada por sendos grupos del Centro Nacional de Biotecnología (del CSIC), en Madrid, dirigidos por Javier Paz-Ares y Juan Antonio García, y ha contado con el apoyo de científicos del Instituto Max Plank de Tubingen (Alemania).

Este trabajo describe por primera vez un mecanismo biológico de regulación (inhibición) de microARN específicos. El mecanismo consiste en el secuestro de estas diminutas moléculas con una estrategia de imitación del gen diana (gen regulado por los microARN).

Paz-Ares describe así la estrategia: "El gen inhibidor que hemos identificado engaña al microARN, simulando que es un gen diana más cuando, en realidad, es una esponja que atrapa a las moléculas de microARN". Con este secuestro se impide la acción del microARN sobre sus verdaderos genes diana.

El investigador del CSIC relata que el hallazgo de este nuevo mecanismo se produjo durante el estudio que los dos grupos realizaban sobre un relevante proceso de biología vegetal y agronomía: cómo logran adaptarse las plantas para crecer en situaciones donde escasea el fósforo, un nutriente esencial para cualquier ser vivo.

A partir de este descubrimiento, observado en un sistema modelo vegetal, 'Arabidopsis thaliana', los científicos lograron prediseñar imitadores artificiales capaces de inhibir la actividad de cualquier microARN.

ÚTIL EN BIOMEDICINA Y AGRONOMÍA

Paz-Ares apunta las posibles implicaciones del hallazgo: "Dada su potencial aplicación sobre cualquier microARN, el mecanismo descubierto puede tener trascendencia práctica en los sectores agronómico y biomédico".

El investigador del CSIC recuerda que estas moléculas están implicadas en múltiples procesos de la biología del desarrollo de todos los seres vivos complejos, es decir, animales y plantas. En el caso de los seres humanos, se han identificado diversas alteraciones de microARN como responsables de múltiples patologías. Entre ellas, ciertos tipos de cáncer y enfermedades cardiovasculares congénitas.

Respecto a las plantas, se conoce el papel crucial de los microARN y otros tipos de pequeños ARN en distintos aspectos del desarrollo vegetal, así como en la protección de las plantas frente a distintos tipos de estrés ambiental, como sequía, salinidad, carencias nutricionales o ataques por patógenos.

Las moléculas de microARN son complementarias, e inhiben a uno o varios ARN mensajeros, el cual contiene la información genética procedente del ADN para ser utilizada en la síntesis de proteínas. Estas pequeñas moléculas de ARN, con una longitud de entre 21 y 23nucleótidos, fueron descritas por primera vez en 1993, por el equipo del investigador de la Universidad de Darmouth (Boston, EEUU) Víctor Ambros.

Según explica Paz-Ares, éste ha sido uno de los hallazgos más revolucionarios de los últimos años en el campo de la Biología: "El estudio de los microARNs y otros ARNs reguladores de pequeño tamaño es actualmente uno de los objetivos fundamentales de la comunidad científica internacional", apunta, y recuerda que el Premio Nobel de Medicina y Fisiología recayó el año pasado en los investigadores estadounidenses Andrew Fire y Craig Mello por sus contribuciones en este campo.

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