Expertos alertan de venta en Palma de éxtasis con una pureza del 80 por ciento, frente al 30 por ciento máximo habitual

Actualizado 18/06/2006 15:35:20 CET

La sustancia provoca euforia y deseo sexual, pero también taquicardia, arritmia, problemas psiquiátricos y golpes de calor

PALMA DE MALLORCA, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

Expertos del Instituto Europeo para el Estudio de los Factores de Riesgo en la Infancia y la Adolescencia (IREFREA) han detectado un incremento del consumo en Palma de Mallorca de una sustancia llamada 'cristal' por sus usuarios que, en realidad, es éxtasis de alta pureza, con entre un 30 y un 80 por ciento de principio activo, frente al 15 a 30 por ciento que contienen los comprimidos más comunes.

Según explicaron a Europa Press fuentes del IREFREA, el consumo de esta sustancia está calando entre los consumidores de drogas isleños, especialmente entre los mayores de 30 años, al considerarla como "éxtasis puro", lo que, en cierta medida les recuerda el momento en que el MDMA (metilendioximetanfetamina), entró en el mercado en los años 80.

Precisamente ese 'aura' de droga pura y con efectos agradables sirve habitualmente como reclamo publicitario para quienes la venden a un público más joven, que no vivió esos primeros tiempos de expansión de las sustancias psicoactivas sintéticas, pero ha oído hablar de ellos y recuerda que al éxtasis se le llamaba entonces "droga del amor".

De hecho, los efectos del 'cristal' pueden prolongarse entre seis y 24 horas y son los mismos que los del éxtasis normal "pero más potentes", señaló el psiquiatra Amador Calafat, responsable de IREFREA, quien justificó esta circunstancia en el hecho de que se vean potenciados por su alta pureza, e incorporan euforia, sociabilidad, e incluso sentimientos afectivos y deseo sexual potenciado.

Sin embargo, junto a ellos, los consumidores pueden experimentar otros menos agradables, recordó Calafat, quien se refirió a sensaciones de inquietud, agobio y confusión, así como a reacciones físicas como taquicardias, arritmia, hipertensión, llegando al golpe de calor, un desajuste térmico del cuerpo que se produce cuando éste es incapaz de regular su propia temperatura y que puede ser mortal cuando se alcanzan los 45 grados centígrados.

Sobre su peligrosidad, Calafat no tiene dudas, especialmente por sus efectos secundarios de tipo psiquiátrico, y, de hecho, atribuye las dos muertes que se produjeron el verano pasado en Ibiza al consumo de esta sustancia y no de 'éxtasis líquido', que es una sustancia llamada GHB (ácido gammahidroxibutirato sódico), totalmente distinta del MDMA, que es una metamfetamina.

A diferencia de éste, el 'cristal' no es líquido, sino que se vende en el mercado negro en forma de placa transparente que el comprador debe reducir a polvo e ingerir, o bien en bolsas con medio gramo a un gramo de granulado blanco transparente o de colores rojizos.

POSIBLE PROLIFERACIÓN.

Amador Calafat explicó que, aunque las metamfetaminas todavía no tienen un gran arraigo en España, los expertos se sienten "preocupados" ante una eventual expansión del 'cristal', que, según algunos indicios, actualmente "está ocurriendo", señaló.

La preocupación de los expertos prevencionistas del abuso de drogas se agrava debido al hecho de que cada vez se generaliza más el policonsumo de sustancias tóxicas entre los jóvenes de Baleares, que todavía se agudiza más con la llegada del verano y, con él, de los períodos vacacionales y la reapertura de las discotecas en todo el archipiélago.

En este sentido, el psiquiatra comentó que IREFREA detectó, al mismo tiempo que el 'cristal', el consumo de otra sustancia química altamente peligrosa, la ketamina, aunque aseguró carecer de datos sólidos sobre su proliferación.

La ketamina es un agente anestésico que hoy en día se emplea en principalmente en veterinaria y que fue sintetizado por los laboratorioS Parke & David en 1965 a partir de la fenciclidina (PCP), sustancia que también se emplea como estupefaciente bajo el nombre de 'polvo de ángel'.

El grupo de investigadores que dirige Amador Calafat viene desarrollando desde el pasado verano un estudio sobre el consumo de drogas entre los jóvenes de Palma de Mallorca que cuenta con subvención de la Comisión Europea y que incluye la visita a áreas y locales de ocio nocturno.

En el marco de esa investigación, además del trabajo de campo, los expertos entrevistaron a 150 jóvenes residentes en la capital balear y de entre 15 y 30 años de edad, usuarios de varios ambientes recreativos. Sus primeras concluciones sobre la evolución en el consumo de sustancias psicoactivas se basan en estos testimonios.

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