Combinado con dieta, reduce significativamente la grasa visceral

Un estudio avala la eficacia de 'Alli' contra el sobrepeso

aLLI
GSK
Actualizado 29/01/2010 14:24:18 CET

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

El uso de orlistat (60 mg), comercializado por GlaxoSmithKline (GSK) como 'Alli', junto con un régimen bajo en calorías y grasas, puede conducir a una reducción considerable no sólo del peso sino también de la grasa visceral nociva, según estudio presentado en el marco del I Congreso Internacional sobre Obesidad Abdominal de Hong Kong (China).

La compañía farmacéutica explica en un comunicado que la investigación realizada durante más de tres meses en el mayor centro de imágenes de Europa, muestra los cambios que tienen lugar dentro del organismo de una persona que toma 'Alli'.

De este modo, los adultos con sobrepeso (IMC 28 kg/m2) que lo tomaban junto con un régimen bajo en calorías y grasas, no sólo perdieron el 5 por ciento de su peso corporal sino, lo que es más importante, el 10 por ciento de la grasa visceral nociva respecto al inicio. Los resultados también indican que, en la semana 12, 'Alli' redujo significativamente la circunferencia de la cintura, que es el marcador más práctico de la grasa visceral.

Al respecto, el doctor Rexford Newbould, investigador del estudio y científico del Hospital de Hammersmith (Reino Unido), explica que "aunque se conocen bien los beneficios de una pérdida global de peso del 5-10 por ciento, lo que no es tan conocido es que el beneficio para la salud se produce por la desaparición de la grasa visceral, o grasa almacenada dentro del abdomen".

Por su parte, el médico de familia y miembro de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), el doctor José Javier Mediavilla Bravo, afirmó que "los depósitos de grasa visceral representan cerca del 20 por ciento del total de la grasa corporal en el hombre y aproximadamente el 8 por ciento en la mujer".

Además, según los datos de SEMERGEN, numerosos estudios clínicos que demuestran la relación entre la obesidad abdominal y los distintos factores de riesgo cardiometabólico. La obesidad, sobre todo abdominal, incrementa 2-4 veces el riesgo de padecer hipertensión arterial, diabetes tipo 2 y cardiopatía isquémica (infarto, angor); es responsable de la aparición de apnea del sueño, esteatohepatitis, litiasis de la vesícula biliar, artrosis y enfermedad varicosa; y de alteraciones endocrinas.

Al ser el aumento de la grasa visceral un factor de riesgo en sí mismo, Mediavilla recuerda que hay que llevar un estilo de vida saludable, controlando la alimentación y haciendo ejercicio.

En este contexto, explica que, "aunque el tratamiento farmacológico jamás puede sustituir a una alimentación equilibrada y cardiosaludable, se ha propuesto utilizar de manera concomitante tratamientos farmacológicos de la obesidad (orlistat) para de esta manera disminuir la obesidad abdominal e intentar reducir el riesgo de desarrollar diabetes mellitus tipo 2 y/o enfermedad cardiovascular".

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