Las enfermedades cardiovasculares suponen un coste de más de 618.000 millones

Actualizado 07/10/2014 1:23:33 CET

Las enfermedades cardiovasculares suponen un coste de más de 618.000 millones

Gasto anual en todo el mundo

Actualizado 07/10/2014 1:23:33 CET


MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

   Las enfermedades cardiovasculares suponen un coste superior a los 618.000 millones de euros --850.000 millones de dólares-- anuales en todo el mundo, según ha reflejado el informe 'El corazón del asunto: nuevos enfoques para la prevención de las enfermedades cardiovasculares', elaborado por The Economist Intelligence Unit, con el patrocinio de la compañía biofarmacéutica AstraZeneca.

   En concreto, esta investigación ha mostrado que las patologías representan el 30 por ciento de las muertes que se produjeron en el mundo en 2010, por encima de las infecciones respiratorias, VIH o cáncer.

   No obstante, en España la situación es peor, ya que, según un informe elaborado en el año 2006 por la Secretaría General de Sanidad de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, estas enfermedades constituyen la primera causa de muerte, con un tercio del total de defunciones, de los cuales el 31 por ciento es por cardiopatía isquémica y el 28 por ciento por enfermedad cerebrovascular. Además, suponen para España de unos 2.000 millones de euros anuales.

   Por tanto, las patologías cardiovasculares requieren cada vez más atención, mayores esfuerzos de prevención y mayor disponibilidad de medicamentos para reducir el riesgo a muchas personas que, a juicio de los expertos, podrían beneficiarse de ellos.

   Y es que, a pesar del mayor reconocimiento del problema, todos los indicadores señalan que la situación empeorará antes de que se pueda ver una mejoría. Los factores de riesgo relativos al estilo de vida están aumentando de forma importante en muchas partes del mundo, entre ellos, la hipertensión arterial, la obesidad, el consumo de tabaco y la ingesta excesiva de sal.

   No obstante, la aplicación de medidas como, por ejemplo, reducir los niveles de tabaquismo, mejorar las dietas y otros esfuerzos de prevención básicos han conseguido reducir la incidencia de estas enfermedades en los países desarrollados durante las últimas décadas, además de las medidas de prevención secundaria.

   Aun así, la prevención necesaria está "poco extendida" ya que, por lo general, los gobiernos destinan sólo una pequeña parte del gasto sanitario a la prevención de enfermedades de cualquier tipo, normalmente el 3 por ciento en los países desarrollados.

   Los factores de riesgo cardiovascular favorecen el desarrollo de estas patologías, por eso es "muy importante" conocerlos, combatirlos y conseguir controlarlos. De hecho, más del 50 por ciento de la reducción de la mortalidad se relaciona con la modificación de los factores de riesgo.

   El paciente que ha sufrido un episodio de una enfermedad cardiovascular, por ejemplo, un infarto agudo de miocardio o angina de pecho, se enfrenta a un elevado riesgo de mortalidad cardiovascular en los doce meses siguientes a sufrir el primer episodio. No obstante, con un tratamiento farmacológico correcto, puede reincorporase a una vida normal, aunque debe cumplir estrictamente unas normas de vida y alimentación.