Una disfunción cardiaca leve podría elevar el riesgos de ictus hasta cinco veces

Actualizado 02/06/2006 0:54:20 CET

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los defectos leves de la función cardiaca aumentan el riesgo de ictus hasta cinco veces, según un estudio de la Universidad de Columbia en Nueva York (Estados Unidos) que se publica en 'Journal of the American Heart Association'. El estudio muestra que tener algún grado de defecto en la función cardiaca, lo que se conoce como disfunción ventricular izquierda (DVI), fue casi cinco veces más común en pacientes de ictus que en os sujetos control.

El estudio supone la primera evidencia de que los defectos leves en el funcionamiento cardiaco podrían ser un factor de riesgo independiente del ictus isquémico. Los ictus isquémicos están causados por un coágulo sanguíneo que bloquea el flujo a una parte del cerebro.

El análisis se centró en 558 participantes de un estudio estadounidense de la población del norte de Manhattan en Nueva York, que pasaron por una ecocardiografía, una prueba que utiliza una tecnología de audiofrecuencia para evaluar el funcionamiento cardiaco. El grupo de estudio incluyó 270 pacientes de ictus que padecían un ictus por primera vez (con una media de 70 años) y 288 pacientes que no habían sufrido el ictus (con una media de 69 años) que fueron emparejados con los pacientes según su edad, género y etnia o raza. La ecocardiografía se realizo en los siguientes tres días después del inicio del ictus en el grupo de pacientes de la afección.

Los científicos utilizaron la ecocardiografía y registraron un 24,1 por ciento de pacientes con disfunción ventricular izquierda en el grupo de pacientes con ictus y un 4,9 por ciento de aquellos del grupo control.

Este tipo de disfunción cardiaca tuvo un efecto significativo sobre el riesgo de ictus en todo el espectro de pacientes. Este defecto, en cualquiera de sus grados, aumentó las probabilidades de ictus más de tres veces en hombres, casi cinco veces en mujeres, unas tres veces en pacientes de menos de 70 años, y casi cinco veces en pacientes de 70 años o más.