El consumo de estatinas reduce el riesgo de enfermedad cardiovascular

Actualizado 28/11/2006 10:38:01 CET

MADRID, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

Las personas que no padecen una enfermedad cardiovascular y toman estatinas de forma regular tienen un menor riesgo de episodios cardiacos y cerebrovasculares como el ataque cardiaco y el ictus, según un estudio de la Universidad de Toronto en Ontario (Canadá) que se publica en la revista 'Archives of Internal Medicine'. Los resultados muestran, sin embargo, que estos medicamentos no disminuyen la mortalidad global o la enfermedad cardiaca coronaria entre este colectivo de personas.

Los investigadores analizaron los resultados de siete ensayos publicados previamente que evaluaban los beneficios de las estatinas en un total de 42.848 pacientes, el 90 por ciento de ellos sin antecedentes de enfermedad cardiovascular. En cada estudio, los participantes fueron asignados de forma aleatoria a recibir estatinas u otra forma de atención y recibieron seguimiento durante un año. En este periodo se produjeron al menos 100 episodios cardiovasculares y un 80 por ciento o más de los participantes no padeció enfermedad cardiovascular.

En total, 21.409 pacientes tomaron estatinas y 21.439 placebo. El periodo medio de seguimiento en estos estudios estuvo entre los 3,2 y los 5,2 años y la media de edad de los participantes varió entre los 55 y los 75 años. Un 42 por ciento de los participantes eran varones. En los pacientes con la terapia de estatinas se produjeron 924 episodios coronarios de gravedad como el ataque cardiaco en comparación con los 1.219 que se produjeron en los grupos control, lo que supone una reducción del 29,2 por ciento del riesgo.

En el caso de los episodios cerebrovasculares, que incluían el ictus, se produjeron en 440 pacientes que tomaban estatinas y en 517 controles, un 14,4 por ciento menos de reducción del riesgo. El tratamiento con estatinas se asoció con un 31,7 por ciento en la reducción del riesgo en los ataques cardiacos no fatales y un 33,8 por ciento de reducción en el número de procedimientos de revascularización necesarios, que restablecen el flujo sanguíneo e incluyen angioplastia y baipás. Los investigadores no descubrieron diferencias significativas entre el grupo que tomó estatinas y el control en lo que se refiere a las tasas de pacientes que murieron de enfermedad cardiovascular o de otras causas.

Según los resultados, y asumiendo que los individuos que no tomaban estatinas tienen un 5,7 por ciento de posibilidades de padecer un episodio cardiaco importante en un periodo de seguimiento de 4,3 años, las estatinas reducen el riesgo en un 4 por ciento. Como ejemplo los investigadores señalan que 60 pacientes necesitarían ser tratados durante una media de 4,3 años para evitar un episodio cardiaco importante; de forma similar 268 pacientes necesitarían ser tratados para evitar un ictus u otro episodio cardiovascular de este tipo; 61 pacientes para evitar un ataque cardiaco no fatal; y 93 para prevenir un procedimiento de revascularización.

Según los investigadores, las estatinas son caras y otras terapias también podrían reducir los riesgos por lo que señalan que aunque puedan parecer un medio "atractivo" para prevenir los riesgos en una población en los que éstos se encuentran en un nivel medio, serán necesarios más estudios que aclaren su rentabilidad.