Uno de cada diez trasplantes renales en España procede de donante vivo gracias a técnicas de extracción poco invasivas

Actualizado 01/04/2011 19:38:32 CET

SEVILLA, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

Uno de cada diez trasplantes renales que se llevan a cabo en España procede de un donante vivo, una cifra que en comunidades como Cataluña alcanza hasta el 20 por ciento de todos los trasplantes y que es posible, fundamentalmente, a los programas de donante vivo y al empleo de técnicas mínimamente invasivas para extraer los órganos, que han multiplicado por diez esta intervención.

En el marco de la XXV Reunión Nacional de Trasplantes de la Asociación Española de Urología (AEU), que concluye este viernes en Córdoba y que reúne a más de un centenar expertos en la materia, el coordinador del Grupo de Trasplante de la AEU, Enrique Lledó, ha explicado que los programas de donante vivo y el empleo de técnicas mínimamente invasivas, "como la nefrectomía laparoscópica para extraer los órganos, han multiplicado por diez el número de estas intervenciones en los últimos años".

Aunque el 90 por ciento de las donaciones siguen procediendo de donante cadáver, el presidente de la AEU, el doctor Humberto Villavicencio, ha admitido que en los últimos cinco años, coincidiendo además con la nueva ley de circulación vial, han disminuido significativamente las víctimas por accidente de tráfico y con ello el porcentaje de donantes cadáver.

"Esta situación plantea un nuevo reto, ya que el 65 por ciento de los donantes procedente de cadáver supera los 60 años de edad, lo que conlleva más riesgos de comorbilidad ya que en su mayoría presentan problemas cardiovasculaculares en el momento del fallecimiento", ha recordado este especialista, quien ha admitido que ello está obligando a desarrollar nuevas técnicas "que nos permitan obtener las máximas garantías en la función del órgano trasplantado".

A la hora de determinar la validez o no del órgano a trasplantar,

Lledó ha señalado que la biopsia renal, como criterio único de selección de riñones en pacientes añosos o de criterio expandido, no es del todo válida. "En estos momentos estamos trabajando en un grupo de consenso, en el que colaboramos urólogos, nefrólogos, patólogos, coordinadores y la ONT, para evaluar otros factores, a parte del anatomopatológico, en la aceptación y rechazo del donante", ha avanzado al respecto.

TRASPLANTE CRUZADO

Cada año, entre 2.200 y 2.400 españoles reciben un nuevo riñón. Se trata del trasplante más frecuente en España, seguido del de hígado (1.099), corazón (274) y pulmón (219). Aunque las altas tasas de donación permiten hablar de la sociedad española como de una población altamente altruista, la escasez de órganos y el cambio que ha experimentado en los últimos años el perfil del donante obliga a buscar nuevas alternativas para atender las necesidades actuales.

El trasplante cruzado despunta como una posible solución en parejas donante-receptor con incompatibilidad inmunológica. En 2009, bajo los auspicios de la ONT, España inició un programa de trasplante renal cruzado.

"Por el momento, se trata de un programas piloto pero que, en un futuro, dará la oportunidad de realizar trasplantes en personas que no tienen, de momento, donante posible", ha aclarado el doctor Lledó, quien ha agregado que este tipo de trasplante "requiere de una alta exigencia técnica de todos los profesionales implicados, desde nefrólogos y urólogos, hasta los propios coordinadores de trasplantes".

Entre las complicaciones asociadas a este tipo de intervenciones, se señala el rechazo del riñón trasplantado. "Sin embargo, en los últimos años, los avances en el tratamiento de la inmunosupresión han logrado disminuir significativamente la tasa de rechazo agudo, que era bastante frecuente hace años", ha enfatizado el citado especialista.

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