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Black Friday: claves para un viernes de compras sin estrés ni compulsividad

Black Friday ya está aquí
FREEPIK
Publicado 24/11/2016 11:29:02CET

   MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Siguiendo la tradición estadounidense, una vez más, en los últimos años España se ha sumado al lado consumista del popular Día de Acción de Gracias y celebramos un viernes negro de ofertas en tiendas y comercios de todo tipo, también llamado 'Black Friday', que se prolongan durante todo el último fin de semana de noviembre.

   Se estima que las ventas alcanzarán los 1.235 millones de euros, una cifra ligeramente superior a los 1.172 millones del año pasado, cuando subió un 10,6 por ciento frente al año 2014. Y para hacernos una idea de lo que suponen estas cifras, sólo hay que pensar que representan el 6,5 por ciento del total de las ventas 'on-line' de las empresas en el conjunto del año.

   El problema de esta lluvia de descuentos y mensajes publicitarios es que puede generar ciertos estrés en los consumidores, sobre todo ante la cercanía de las Navidades, también época de agasajos. De hecho, el centro de técnicas de gestión emocional Coaching Club dicen haber experimentado en los últimos días un aumento del número de consultas relacionadas con la angustia y el estrés generados por estas ofertas y la próxima obligación de las compras navideñas.

"El 'Black Friday' propicia las compras compulsivas e irreflexivas. Solemos comprar basándonos en el descuento más que en la necesidad real que tengamos de ese producto", sostiene el psicólogo Xavier Savín, que reconoce que las compras suponen un placer inmediato que puede crear adicción.

   Sin embargo, este experto cree que hay que saber gestionar esa sensación de "falsa necesidad" que nos invocan los comercios, a lo que a su juicio contribuye una sociedad "carente de valores" que favorece "la identidad de la marca".

   "Soy elegante, valiente, divertido, moderno..., tal y como muestra mi coche o mi ropa. Compramos buscando una identidad ligada al posicionamiento de la marca que adquirimos", comenta Savín.

UN LISTADO DE COMPRAS Y SU MOTIVO ¿POR GUSTO O NECESIDAD?

   Entre sus recomendaciones para controlar el ansia provocado por los agresivos descuentos e intensas campañas de publicidad, este psicólogo propone anotar con anterioridad las compras que te gustaría hacer, ya bien por necesidad bien por capricho, e identificar el verdadero motivo que te mueve al consumo y apuntarlo igualmente. "Es muy probable que la mayoría de tu lista esté llena de caprichos y darte cuenta de ello puede ayudarte a reflexionar y planificar tu inversión", según admite.

   Además, reconoce que algunas compras tienen un componente emocional implícito y para ello es necesario aprender a reconocerlo y tratar de que no afecte a compras teóricamente racionales. Bajo esta etiqueta está la ropa, el perfume o el coche, mientras que existen otros gastos no-emocionales como pueden ser la alimentación o el seguro de tu casa.

"Antes de darle al 'click' final, revisa tu carrito de la compra, o guárdalo para después. El 'Black Friday' dura todo un día (e incluso tres, según el comercio) reflexiona sobre tus verdaderas intenciones de compra y vuelve al carrito unas horas después. Puede que en frío ya no sientas la 'necesidad' de ese artículo", sugiere Savín.

   De igual modo, también aconseja establecer un techo de gasto y ceñirse a él. "Si es difícil controlarlo, haz tus compras con una tarjeta de crédito que disponga de un saldo limitado. Una vez alcanzado tu máximo, no podrás seguir comprando", resuelve.

   Este experto admite que esta tradición no tiene que ser vista como buena o mala ya que todo depende del uso que se le dé. "El que sea capaz de posponer una compra a esa fecha, probablemente adquirirá solamente productos que de verdad necesite y a un menor precio. El que se deje llevar por la publicidad y los descuentos comprará objetos que seguramente no necesita y, tras un primer momento de felicidad, llegará la culpa", ha recordado.

EL ESTRÉS DEL REGALO

   Por su parte, la directora de Coaching Club, Verónica Rodríguez Orellana, reconoce que cada vez es más habitual que los regalos de Navidad produzcan una enorme frustración que deriva fácilmente en pequeñas crisis de ansiedad.

   "Los problemas económicos hacen imposible satisfacer las expectativas de los más pequeños, incluso de los adultos, por lo que sucede que resulta peor el remedio que la enfermedad, generándose problemas sobrevenidos de desilusión donde no existían", ha reconocido.

   Y para aprender a controlar esta frustación, esta experta recuerda que el cariño no sólo se demuestra a base de regalos. "la obsequiosidad y el detalle pueden revelarse de multitud de maneras y gestos, no solo a través de la prodigalidad material", ha señalado.

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