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Aviso: Esta noticia tiene más de un año. Última actualización: 05/11/2009

Estudio pionero en el mundo

Beber agua de lluvia sin tratar es seguro para la salud

SIDNEY, 5 Nov. (Reuters/EP) -

   Beber agua de lluvia sin tratar es seguro para la salud, según un estudio realizado por investigadores de la Monash University, en Melbourne (Australia), y en el que participaron 300 familias en las que se empleó como principal fuente de consumo el agua de lluvia recolectada en tanques.

   Los investigadores que calificaron el este estudio como "primero del mundo" de su tipo, estudiaron los análisis clínicos de cada familia durante un año. Muchas de estas familias bebían habitualmente agua de lluvia, por lo que se piensa que podrían haber desarrollado defensas contra posibles infecciones.

   No obstante, descubrieron que la tasa de casos de problemas gástricos era muy similar en los dos grupos que bebían agua de lluvia  --uno tenía un filtro que eliminaba del agua cualquier organismo que pudiera causar gastroenteritis -- y en el que bebían agua del grifo tratada.

   En un comunicado la jefa de la unidad de dolencias infecciosas del departamento de Epidemiología de la Monash University, la dotora Karin Leder, señaló que "las personas que bebieron agua de lluvia sin tratar no desarrollaron un aumento medible de enfermedades, comparado con aquellas que consumieron el agua de lluvia filtrada".

   A su juicio, este estudio confirma que hay un bajo riesgo de enfermedad, y por tanto "el uso expandido del agua de lluvia para muchos fines hogareños puede ser considerado y en los tiempos actuales de sequía queremos alentar a las personas a emplear el agua de lluvia como un recurso".

   La investigación se realizó en medio de la creciente preocupación por el impacto ambiental de los productos de agua embotellados, que suelen ser transportados largas distancias y embotellados en envases plásticos reciclados de los vertederos.

   Además, algunas autoridades sanitarias tenían dudas sobre el consumo de agua de lluvia, particularmente en las ciudades donde se dispone anormalmente de agua potable, y, en gran medida, debido a que la sequía del último verano provoco un incremento en la instalación de tanques de agua en Australia.

Europa Press Comunicados Salud