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Liderado por Josep Baselga

BBVA destina 2,5 millones a un nuevo programa para buscar terapias personalizadas en cáncer

Colaborarán el Instituto Oncológico del Vall d'Hebron y el Massachussetts General Cancer Center

   MADRID, 15 Nov. (EUROPA PRESS) -

   Fundación BBVA ha firmado un convenio con el Instituto Oncológico del Vall d'Hebron (VHIO), de Barcelona, y con el Massachussetts General Cancer Center (MGHCC), en Boston (Estados Unidos), por el que se crea el nuevo Programa Fundación BBVA para la Investigación en Biomarcadores Tumorales, proyecto en el que el BBVA invertirá 2,5 millones a cinco años para la búsqueda de terapias personalizadas.

   Los encargados de rubricar el convenio han sido el presidente de la Fundación BBVA, Francisco González; el doctor Josep Baselga, jefe de la División de Oncología y Hematología del Massachusetts General Hospital Cancer Center, y el director general del Instituto Oncológico del Vall D'Hebron, Andrés de Kelety. Al acto asistió también el director de la Fundación BBVA, Rafael Pardo.

   Por este acuerdo, los investigadores de ambos centros buscarán nuevos fármacos y trabajarán en mejorar los ya existentes, acelerando la traslación de los avances al paciente. Los primeros estudios se centrarán en cáncer de colon, mama y pulmón, después se ampliarán a melanomas, cáncer de próstata y linfomas.

   Los fondos que la Fundación BBVA destine a este programa se repartirán a partes iguales entre estos centros y podrán incrementarse en el tiempo. Los resultados de sus investigaciones se compartirán con la comunidad científica.

BIOMARCADORES, "LA LLAVE DEL FUTURO" EN CÁNCER

   Según el doctor Baselga, la investigación de los biomarcadores del cáncer es "la llave del futuro" del tratamiento contra el cáncer, una enfermedad que se diagnostica cada año a 160.000 pacientes en España, de la que mueren unas 90.000 personas en este país y que uno de cada tres españoles desarrollará en su vida.

   Unos 21,4 millones de personas en todo el mundo serán diagnosticadas de cáncer en 2030, lo que supondrá un aumento del 69 por ciento en el número de casos, en relación con 2008. Por esta patología, para 2030 fallecerán cerca de 13,2 millones de personas, un 72 por ciento más que en 2008, advierte este experto.

   "La buena noticia es que estamos en medio de una revolución del diagnóstico y tratamiento del cáncer", gracias a que ahora se sabe que la causa de su aparición, en muchos casos, es la presencia de determinadas mutaciones genéticas, comunes a tumores que pueden tener diferentes localizaciones en el organismo.

   Identificar biomarcadores del cáncer, propiedades biológicas características de las células malignas -- medibles en el tejido tumoral o en sangre-- proporciona información sobre la futura evolución de la enfermedad en un paciente, sobre cómo responderá a un determinado tratamiento o cómo reaccionar ante su reaparición.

"EL CAMINO HACIA LAS TERAPIAS DIRIGIDAS"

   Este avance, asevera, "indica el camino hacia las terapias dirigidas sólo contra las células tumorales, más eficaces, menos tóxicas y que pueden llegar más rápidamente al mercado que las terapias convencionales, ya que el tiempo de desarrollo de sus estudios es menor por estar dirigida a determinados pacientes".

   "Ya estamos viendo que las terapias personalizadas están funcionando", como es el caso de los tratamientos contra los melanomas que contienen la mutación del gen BRAF --como PLX4032, que ya está en el mercado-- o los dirigidos a la mutación en ALK como crizotinib, aprobado hace sólo un mes contra el cáncer de pulmón.

   "En este momento tenemos más de 60 terapias, fármacos en fases I, con multitud de indicaciones. Pero es importante entender que vamos a ir borrando, progresivamente, la diferenciación entre cáncer de mama o cáncer de pulmón. Vamos a una nueva forma de clasificación de los tumores, basada en sus características moleculares y no en su órgano de origen", explica.

   Al ser interrogado sobre si estos nuevos avances se están aplicando ya en la práctica clínica, Baselga ha contado que, en los centros de asistencia oncológica que incluyen una parte de investigación, "cuando un marcador, de manera clara, se asocia a un beneficio de un fármaco, esto se incorpora muy rápidamente". "En el caso de BRAF, cualquier hospital tiene ya la capacidad de mirar esa mutación", apunta.

   En hospitales como el Vall D'Hebrón, que cuenta con plataformas de investigación, "se está secuenciando ya, de modo rutinario, para los pacientes con metástasis un panel de unas 200 mutaciones, que son mutaciones sobre las que podemos actuar con fármacos que podrían conseguir resultados positivos".

FÁRMACOS MÁS CAROS, PERO CON MAYORES BENEFICIOS

   Para Baselga, el Programa Fundación BBVA para la Investigación en Biomarcadores Tumorales permitirá "secuenciar el genoma de los tumores en su totalidad". "Esto es importante, porque hay mutaciones pequeñas, poco frecuentes y complejas que, con nuestra plataforma actual no somos capaces de detectar", señala.

  Asimismo, con este programa, los investigadores van a poder "interrogar el tumor en tiempo real y buscar biomarcadores que determinen vías alternativas para atacar a un cáncer que ha encontrado la forma de sobrevivir a sus primeros tratamientos. "El futuro va a ser la combinación de medicamentos. Tenemos que entender qué vías adaptativas usa la célula, para poder atacar (al tumor) de modo inteligente", dice.

   El investigador admite que los fármacos personalizados serán más caros que los actuales, pero asegura que "el beneficio que se obtendrá con la medicina personalizada será muy superior al que se consigue con el mismo coste hoy en día".

   "Hoy estamos en una situación en la que damos medicamentos que son caros a un gran número de pacientes, para que sólo se beneficien unos pocos durante un tiempo pequeño", describe, vaticinando que, en el futuro, "iremos a un escenario donde el uso de los medicamentos se va a personalizar, utilizándolos en un menor número de pacientes, y el beneficio será superior".

   "Yo creo que el umbral de exigencia para aprobar un medicamento tiene que subir. En una situación de crisis, tenemos que ser más exigentes en cuál es el beneficio que la sociedad permitirse y buscar mecanismos para financiar mejoras sustanciales, como medicamentos que aumenten la supervivencia de un modo muy pronunciado.

INVESTIGACIÓN MÁS LENTA POR LA CRISIS, PERO QUE "NO PARA"

   Sobre cómo puede afectar el panorama actual de recortes en la sanidad a la investigación en cáncer u otras enfermedades, Baselga ha señalado que, a su juicio, "los recortes afectan sin duda", pero que "hay cosas que no se pueden parar".

   "Quizá con la crisis vamos a ir un poco más despacio de lo que nos gustaría, pero la verdad es que la investigación sigue, nuestra producción científica es robusta y estamos preocupados, sin duda, pero lo que yo le puedo garantizar es que los avances en cáncer y en investigación van a seguir", asevera.

   Por su parte, el presidente de la Fundación BBVA ha dicho que España "no puede permitirse quedar rezagada en un área en la que ha alcanzado una posición muy relevante y cuyos resultados se trasladan a la sanidad en las opciones diagnósticas y terapéuticas a disposición de los pacientes".

   Así, pese al "difícil" contexto actual, "el compromiso del BBVA con al investigación se mantiene intacto y el ambicioso programa que se ha firmado hoy es ya uno de los más queridos" para su entidad que, recuerda, sigue siendo "una de las pocas a escala internacional que no ha precisado ayudas públicas de ningún tipo".

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