Una alimentación incorrecta es el segundo factor de riesgo de cáncer, después del tabaco, según una experta

Actualizado 23/01/2008 19:48:07 CET

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

Una alimentación incorrecta es el segundo factor de riesgo de cáncer, después del tabaco, según manifestó la doctora Irene Bretón, de la Unidad de Nutrición del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, en una mesa redonda organizada por el Instituto Tomás Pascual Sanz sobre antioxidantes, cáncer y envejecimiento, durante la sexta Jornada Nacional de Obesidad y Factores de Riesgo Metabólico.

En estimaciones de la doctora Bretón, "aproximadamente un treinta por ciento de los tumores tienen como base una alimentación deficiente". Esta correspondencia se hace todavía más reveladora en algunos tipos de cáncer como el de esófago, estómago y colon.

"En general, la población conoce la existencia de la relación entre alimentación, tipo de vida y cáncer, pero, no somos conscientes de la magnitud de dicha asociación ni nos proponemos realizar cambios nutricionales en ese sentido", indicó la especialista.

ANTIOXIDANTES, FUNDAMENTALES EN LA PREVENCIÓN DE TUMORES

La doctora Bretón destacó el papel fundamental de los antioxidantes en la prevención del cáncer. Las frutas y las verduras contienen en mayor proporción estos elementos porque son ricos en vitaminas (C y E), carotenoides, minerales y oligoelementos como el selenio o el zinc.

Por grupos de alimentos, los que más antioxidantes aportan son los vegetales crucíferos --coliflor--, las hortalizas --tomate--, cítricos --limón, naranja--, las uvas, el ajo, la cebolla y algunas especias como el curry, el té o la soja.

Teniendo en cuenta estas características, la doctora aconsejó aumentar la ingesta diaria de frutas y verduras, procurando que sean "lo más variada posible". Además de limitar, por otro lado, el consumo de alcohol, de carne roja, grasas saturadas y productos ahumados, curados o preparados a altas temperaturas.

Para que la prevención sea más efectiva "es necesario incrementar el ejercicio físico y evitar el desarrollo de la obesidad", destacó la doctora. Aunque, la especialista alertó que "utilizar en grandes dosis suplementos antioxidantes, en lugar de prevenir el riesgo de tumores puede favorecerlos".

UNA DIETA EQUILIBRADA CONTRA EL ENVEJECIMIENTO

Por su parte, la especialista de la Unidad de Nutrición del Hospital Virgen del Camino de Pamplona, la doctora Ana Zugasti, expuso la capacidad preventiva y terapéutica de los antioxidantes en el abordaje de aspectos fisiológicos, principalmente el envejecimiento.

A ese respecto, la doctora Zugasti negó la existencia de fórmulas mágicas para retrasarlo y abogó por una dieta equilibrada y variada, ya que "no existe ningún alimento que contenga todos los nutrientes esenciales".

En palabras de la especialista, "la dieta se distribuirá en 4 ó 5 tomas diarias, evitando el consumo excesivo de grasas saturadas y azúcares refinados y moderando la presencia del alcohol: dos copas de vino al día en hombres y una en mujeres".

Por su parte, La especialista del Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares (Madrid), la doctora Julia Álvarez, habló del interés científico que ha suscitado el tema de los antioxidantes y recordó que "los nutrientes con actividad antioxidante intervienen en varias etapas de la carcinogénesis y de los procesos de degeneración".

Por último, la doctora Álvarez advirtió que "no se deben recomendar suplementos antioxidantes de forma rutinaria, sin previamente identificar los individuos de riesgo, valorar sus requerimientos y, en caso necesario, corregir las carencias considerando los valores de tolerancia y toxicidad conocidos y recomendados".