Publicado en 'JAMA'

La actividad física intensa puede aumentar el riesgo de hemorragia en niños con hemofilia

Actualizado 10/10/2012 12:26:13 CET

MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

En niños y adolescentes con hemofilia la actividad física intensa está relacionada con un riesgo elevado de sangrado, aunque parece que el aumento absoluto del riesgo puede ser reducido, según un estudio publicado en 'JAMA'.

La hemofilia es un trastorno hemorrágico que, si no se trata, causa sangrado recurrente dentro de las articulaciones. "La actividad física vigorosa aumenta el riesgo de hemorragias en niños con hemofilia, pero la magnitud del riesgo era, hasta ahora, desconocida", según la información de respaldo del artículo.

Carolyn R. Broderick, de la Universidad de Sydney, en Australia, y sus colaboradores, realizaron un estudio para cuantificar el aumento en el riesgo de sangrado transitorio asociado con la actividad física vigorosa en niños con hemofilia. El estudio se realizó en tres centros pediátricos en Australia, entre julio de 2008 y octubre de 2010, e incluyó a 104 niños y adolescentes varones de entre 4 y 18 años con hipercolesterolemia hemofilia A o B.

Después de cada sangrado, el niño o los padres fueron entrevistados para determinar la exposición a la actividad física anterior a la hemorragia. El riesgo de sangrado asociado a la actividad física se estimó mediante el contraste de la exposición a la actividad física en las 8 horas antes de la hemorragia.

Los sitios más frecuentes de sangrado fueron la rodilla (15 por ciento), el tobillo (14 por ciento), y el codo (10 por ciento). En comparación con la inactividad y las actividades de categoría 1 (por ejemplo, la natación), las actividades de categoría 2 (por ejemplo, el baloncesto) se asociaron con un aumento transitorio en el riesgo de hemorragias. Por otro lado, las actividades de categoría 3 (como la lucha libre) se asociaron con un mayor aumento general de riesgo de hemorragia.

Los investigadores concluyen que "este estudio confirma que la actividad física se asocia con un mayor riesgo de hemorragias en niños y adolescentes con hemofilia A o B. El aumento relativo de riesgo es moderado; sin embargo, para la mayoría de los niños, el aumento absoluto del riesgo es bajo".

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