El 90% de los fumadores puede dejarlo con un compromiso "serio" de hacer terapia, según experto

Actualizado 03/01/2006 12:19:50 CET

VALLADOLID, 3 Ene. (EUROPA PRESS) -

Ante la idea de dejar a un lado el tabaco, muchas personas consideran abandonar su adicción un abismo insalvable, algo que ya han intentado muchas veces sin éxito, aunque hoy en día hay múltiples recursos para ellos y entre el 85 y el 90 por ciento de los fumadores puede conseguirlo "siempre y cuando tenga interés y quiera acogerse a un programa serio de desintoxicación", según señaló el director del Centro Específico de Tratamiento y Rehabilitación de Adicciones Sociales de Valladolid, Blas Bombín.

Bombín consideró, en declaraciones a Europa Press, que las terapias encaminadas a abadonar este vicio deben comenzar con una primera fase de desintoxicación, de cuatro o cinco días de duración, a la que le siga la deshabituación.

"Incluso aquellos que fuman del orden de tres o cuatro cajetillas diarias" pueden acogerse a este tipo de terapias apoyadas en medicamentos basados en bupropión, que producen un efecto de antagonismo con respecto al agente adictivo del tabaco, la nicotina.

LOS HÁBITOS

El siguiente paso, o deshabituación, consiste en "reorganizar la vida" y evitar "los elementos que puedan recordar el tabaco como ceniceros, paquetes de tabaco". También se debe prescindir de las situaciones de alto riesgo "donde se va a producir una incitación social, u otras situaciones de conflicto, disgustos o estrés que puedan incrementar la apetencia de volver a fumar".

En este nuevo régimen de vida, los hábitos alimenticios también deben variar, según este experto, y se prescindirá de ciertas carnes, comidas copiosas y elementos que puedan incitar al consumo de tabaco, como el café u otros estimulantes.

En este tipo de tratamientos, junto a la terapia de grupo, "buque insignia" del proceso, se aplican técnicas complementarias de relajación y un seguimiento de cualquier síntoma, entre ellos el aumento de peso, uno de los principales miedos a la hora de dejar de fumar, para atajar cualquier circunstancia negativa derivada del intento de superar la adicción.

BENEFICIOS DE APARTAR EL TABACO

Ese síntoma del incremento de peso se debe a que la persona "disfruta más de la comida de lo que hacía antes con su estado de adicción. Come mejor y come más, saborea más la alimentación".

Hasta aspectos como la respiración varían. "Es importante que la persona aprenda a respirar aire fresco y a experimentar las nuevas sensaciones y beneficios que le va a proporcionar la abstiencia y que va registrando en una agenda o cuaderno", resalta Blas Bombín.

A pesar de ello, este proceso no está exento de dificultades ni es necesariamente corto. Entre los síntomas que se pueden dar a lo largo de la desintoxicación y deshabituación se encuentran la angustia, la depresión, la ansiedad y el síndrome de abstinencia y, paradójicamente, un agravamiento de los perjuicios físicos derivados de la inhalación de humo, como pueden ser la irritación de garganta o el dolor estomacal, aunque no se fume.

"La abstinencia se puede considerar tal a los dos meses, aunque es una situación un poco precaria donde se pueden producir situaciones de riesgo", afirma Blas Bombín, quien recalca que esa fecha es, no obstante, un importante primer hito. "En menos de un año no se puede considerar que una persona adicta haya superado su adicción", estima.

Para el director de este centro vallisoletano de tratamiento, un aspecto tan importante o más que abandonar el consumo de tabaco es, lógicamente, el mantenimiento de la abstiencia. "Como decía Oscar Wilde, 'para mí dejar de fumar es lo más fácil del mundo, ya lo he hecho 20 veces'. Dejar de fumar es, hasta cierto punto, un deporte que se permiten muchos adictos que reinciden con muchas frecuencia".

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